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| HISTORIA DEL CASTILLO |
A finales del siglo XIII la villa de Nogales. fue separada de la
jurisdicción de Badajoz y durante el siglo XIV perteneció al Señorío de los
Enríquez. En 1395, al igual que Villalba, fue comprada por. Gomes Suárez de
Figueroa, primer Señor de Feria.
En 1447 este lugar estaba casi despoblado y ello ponía en peligro esta zona del Señorío de Feria ante un ataque portugués. Para remediarlo, en 1448 el señor de Feria concedió una serie de beneficios a las personas que fuesen a vivir a Nogales, dándoles el dinero necesario para construir las viviendas en un nuevo emplazamiento, más alto que el primitivo. A comienzos del siglo XVI la población era de 120 vecinos, con lo que el acierto repoblador del Señor de Feria queda patente.
En la zona más alta del cerro donde se asienta la población se comienza a levantar en 1458 el castillo señorial que vamos a estudiar.
Sobre la entrada a la torre del Homenaje hay una inscripción en que se especifica que la fortaleza la mandó hacer Lorenzo Suárez de Figueroa, señor de la casa de Villalba, hijo de Gomes Suárez y nieto de Lorenzo Suárez de Figueroa, Maestre de Santiago. Concreta la fecha de 1458 y explica que se hizo en ese lugar por la salud del pueblo y defensa de la tierra y de sus habitantes. La referencia a la salud del pueblo se entiende porque la ubicación del primitivo, en lugar insano, obligó al despoblamiento, adaptándose la solución de volverlo a edificar en el cerro de referencia.
La fecha de terminación también la conocemos "por otra inscripción
colocada en la puerta principal:
«POR FALLECIMIENTO DEL MAGNIFICO SEÑOR DON LORENZO SUÁREZ DE FIGUEROA PRIMERO CONDE DE FERIA QUE MANDO FACER ESTA FORTALEZA LA MANDO ACABAR EL NOBLE CAVALLERO GÓMEZ SUÁREZ DE FIGUEROA SU FIJO ACABOSE AÑO DEL SEÑOR MCCCCLXIII AÑOS».
La rigurosa y completa investigación sobre el condado de Feria llevada a
cabo por Mazo Romero nos permite afirmar con anterioridad a esta
fortaleza que existió
otra en el mismo lugar, de la cual quedan restos en el
momento de iniciarse las
obras.
La planta de esta construcción es cuadrada, con 17,50 metros de lado y cubos en las esquinas. En el interior del recinto hay una torre de 12,40 metros de lado y, entre la torre y los muros, un pasillo.
Se conserva completa la estructura original de esta fortaleza.
Un foso rodeaba el castillo, cava que hoy no existe; y en el flanco suroeste se conserva un aljibe y, algo más alejado, una iglesia. Todos los elementos citados estaban rodeados por un muro perimetral del que no quedan restos.
El castillo está construido en mampostería, menos:, los ángulos de la torre que son de sillares con alguna zona de sillarejo. El ladrillo se ha empleado en los recercos de vanos y en elementos decorativos. Los lienzos del recinto exterior rematan en almenas, bajo las cuales corre una banda decorativa compuesta por una doble fila de ladrillos, sobresaliendo de ella canecillos de este mismo material.
En cada lado del muro existen saeteras y cañoneras. Los torreones, también con almenas, llevan igualmente esta banda decorativa ya citada, que rompe la
monotonía de los lienzos. Se sube a los torreones desde el adarve por vanos de medio punto, tras pasar cuatro escalones. La puerta de acceso, en la parte derecha
de costado sureste, es de arco
apuntado y las jambas llevan una imposta de donde arranca el arco,
prolongándose el baquetón para formar un rudimentario alfiz. En la parte
superior se encuentra la inscripción que ya hemos comentado, remarcada por
sillares de granito a modo de jambas y dintel.
La torre presenta en todos sus costados una serie de vanos. Los inferiores son más amplios que los superiores y coinciden con el primer piso de los tres en que estaba dividido el interior de la misma. Su parte superior, coronada por almenas, también posee la línea de canecillos de ladrillo que veíamos en los muros exteriores. En la cara suroeste quedan restos de un matacán de reducidas proporciones.
El interior de la torre está dividido verticalmente en dos partes. La del este es más amplia y la del oeste, a su vez, se divide en dos espacios, uno que alberga la escalera y otro ocupado por una estancia más pequeña. Esta división se repite en cada piso.
Las tres plantas de la torre se subdividían en seis por medio de vigas de
madera que servían de techo y por su parte superior de piso. Al faltar estas
divisiones, la escalera queda colgada y el vano de acceso abierto, con peligro para
el visitante.
Se trata de una construcción de carácter militar que por sí sola no
significaba mucho, pero que, unida al resto de las construcciones cercanas a
ella (Feria, Los Arcos, Vifialba, Zafra, etc.), formaban una buena base
defensiva, ya que acudir a cualquiera de éstas desde las demás, en caso de
ataque, era cuestión de poco tiempo.
No nos atrevemos a calificar esta fortaleza de imponente y caprichosa, como hace Carlos Callejo, sino más bien de modesta y trazada con regularidad en todos sus aspectos. Ciertas características de su planta, los materiales de construcción, decoración, etc., nos hacen pensar en el mismo arquitecto que edificó Feria, o al menos en una proyección del modelo.
El aspecto doméstico y residencial se encuentra perfectamente unido al militar, del primero es buen testimonio la existencia del templo como complemento de la vida ordinaria de los habitantes de esta fortaleza.
| PLANO |
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| A - POTERNA |
| B - FOSO, CON LA CONTRAESCARPA INDICADA POR EL DENTADO TRIANGULAR. |
| C - PROBABLE ENTRONQUE DE LA CERCA URBANA |
| D - ALGIBE SUBTERRÁNEO DEL ALBÁCAR |
| E - ENTRADA DEL PUENTE LEVADIZO |
| F - ZONA CUBIERTA DE LA LIZA |
| G - POZO DE ACCESO A LA MINA QUE CORRE BAJO EL FOSO |
| H - TRAMPILLA DE COMUNICACIÓN CON LAS CÁMARAS SUBTERRÁNEAS SUPERPUESTAS |
-Aguado Sanz, A., Castillos de los territorios del señorío de Feria,
Sevilla,
1950.
-Callejo Serrano, C., Guía artística de Badajoz y su provincia,
Barcelona, 1964.
-Garrido Santiago, M., «Los castillos de Nogales y los Arcos»,
Revista Norba-Arte, n.l V (Cáceres, 1985).
-Pérez y Romea, Y., Arquitectura civil española de los siglos 1
al XVIII, Madrid, 1922.
-Mazo Romero, F., El condado de Feria, Badajoz, 1981.
-Mélida, J. R., Catálogo Monumental de España. Provincia de Badajoz,
Madrid,
1925.
-Mora-Figueroa, L. de, «El castillo de Nogales, 1458-1464»,
Estudios de
Historia y arqueología medievales (Cádiz, 1982).
-Muñoz de San Pedro, M., Extremadura, Madrid, 1961.
-Navareño Mateos, A., Castillos y fortificaciones en Extremadura, Salamanca,
1985.
-Parra, J. y Orozco, P., Estaría de la Orden de Caballería de nuestro
señor Santiago del Espada, Códice de 1481, -Badajoz, 1978.
-Salazar Fernández, A., El castillo de Castellar,
Zafra, 1956. Sarthou Carreres, C., Castillos de España, Madrid, 1979