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| Nogales 1791 Juan Antonio de Yguanzo |
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En la villa de Zafra a doce días del mes de febrero del año de mil setecientos nobenta y uno, el Señor Don Juan Antonio de Ynguanzo del Consejo de Su Majestad, oidor de la Real Audiencia de Cáceres y comisionado del Supremo Consejo de Castilla para la visita de los pueblos del Partido de Badajoz en que se comprehende la villa de Nogales, dixo: que con el objeto de que la justicia de dicha villa pueda con anticipación ir preparando las noticias correspondientes a su territorio, para que sea menor la detención en su respectiva visita y se pueda proporcionar tiempo suficiente para la visita de los otros pueblos del partido, debía mandar y mandó que se escriba a la justicia de dicha villa acompañando un exemplar de la ynstrucion e ynterrogatorio, para que con arreglo a sus cinquenta y siete capítulos vaia disponiendo su informe de quanto se le ofreciera, valiéndose a ese fin de las personas del ayuntamiento u otras que puedan facilitarle las noticias que se piden, de modo que se halle evaquado el informe en el día que Su Señoría haia de ir personalmente a la villa del Almendral, desde donde se visitara la villa dé Nogales por proporcionarlo la inmediación de ambos pueblos. Prevéngase a dicha justicia que de la ynstrucción mande poner una copia en libros capitulares, reteniendo el exemplar impreso para los usos que puedan conbenir y debolbiendo a Su Señoría el ynterrogatorio para incorporarlo en el expediente que se ira formando sobre la Visita de dicha villa.
Y también se le dirá que manden todos los escribanos numerarios o de comisión existentes dentro de aquella jurisdicción, que a la maior brevedad certifiquen de todos los pleitos civiles y criminales en que haian actuado y se hallen pendientes en primera instancia o en grado de apelación, sin omitir las causas de qualquiera fuero y sin otra excepción que las del fuero militar y las economices de la Real Hacienda y dando razón del principio de dichos pleitos, materias sobre que recaen y su estado. Y pudiendo servir de mucha instrucción el informe que haga el cura párroco de dicha villa de Nogales, se le escriba separadamente, rengándole que manifieste su dictamen sobre todo lo que crea conveniente a los intereses de dicha villa de Nogales, se le escriba separadamente, rogandole que manifieste su dictamen sobre todo lo que crea conveniente a los intereses de dicha villa. .
Y por este su auto así lo probeio y firmó Su Señoría, de que yo escribano doy fe.
Don Juan Antonio de Ynguanzo. Ante mi Tiburcio Pardo.
En el día de oy diez y seis de los mismos mes y año, io el escribano entregué a Francisco Joseph Celestino vezino del Almendral para que entregase a su justicia y esta la dirijiese a la de la Torre el pliego con la ynstruccion e ynterrogatorio y carta para el cura parroco de la dicha villa, doy fe.
Triburcio Pardo.
Ynforrne:
En la villa de Nogales a diez y ocho de febrero de mil setezientos noventa y un años, los señores conzexo justicia y reximiento de esta villa que avia firmaran, con asistenzia de Juan Borrego y Juan Antonio diputados de abastos y con la de Bartolome Roman Lozano sindico procurador general y personero de este comun, estando juntos y congregados en sus casas consistoriales con la solemnidad de su estilo, dijeron que haviendosele manifestado por el presente escribano y leido de verbo adverbun el oficio, instrucción e interrogatorio que previene la anterior providenzia, formado de orden del Supremo Real Consejo de Castilla para la visita de la provinzia de Extremadura, que deven hacer los señores rexentes y ministros de la Real Audienzia creada en la villa de Cazeres, acordaron sus mercedes que intelixenziados bien por menor de los capítulos que comprehende dicho interrogatorio y de varios informes que acerca de ellos tomaran de personas de toda providad y caracter de este pueblo, deven informar como informan a cada uno de por si de sus capítulos lo que se hara mencion en la forma y manera siguiente:
1º
Este pueblo se nornina villa de Nogales, esta situada en un cavezo, que la combaten los quatro vientos, la distancia a la villa de Cazeres son diez y seis leguas via recta; la extension de su termino jurisdiccional confina con el de los pueblos y despoblados de Monsalud, Bejarana, villa del Almendral, villa de la Torre, valdios de la ziudad de Badaxoz, villa de Cortes Peleas, villa de Santa Marta, villa de la Morera, villa de la Parra, villa de Salbatierra y la de Salbaleon; la distancia de todos estos, los dos despoblados a medio quarto de legua, las dos primeras villas lo mismo a corta diferenzia, la distancia a valdio de Badaxoz y Corte de Peleas tres leguas y las denias villas a dos leguas, y todas del territorio de la Real Audienzia que se estableze en la villa de Cazeres y corresponden a la diocesis de dicha ziudad de Badaxoz.
2º
Este pueblo de Nogales es de señorio y pertenece a el Excelentisimo Señor Duque de Medinaceli y Santiestevan, etc.; tiene mitad de ofizios de justicia y dicho señor es dueño de la jurisdizion y de la maior parte del terreno. La elección de sugetos para la administración de justicia se hace en núrnero doblado y se remite a reelección de dicho Señor Excelentisimo y se compone de dos alcaldes ordinarios con igual jurisdiccion, dos rexidores, dos diputados, un mayordomo de conzexo, todos oficiales de conzexo con voz y voto, y un alcalde de la Santa Hermandad y todos por el estado general por no ser cavildo entero, no hay correxidor ni alcalde maior; conozen de todas causas en primera instanzia los dichos dos alcaldes ordinarios, no hay en este pueblo abogado alguno ni procuradores y solo un escribano con Real Aprobación, que con respecto a su vezindario hay bastante con solo este y en este juzgado se observa el aranzel establezido por la Real Chanzilleria de la ziudad de Granada.
3º
Este pueblo en el día se compone de ziento y sesenta vezinos de todos sexos, su aplicacion y ofizios de la agricultura, no hay gremio alguno ni hay diversiones algunas, ni se nota inclinación a vicio alguno; en 101 ofiziales y jornaleros no se advierte abuso en el modo u horas del travajo y se arreglan a los jornales a lo corriente segun los tiempos de travajo.
4ºEn este pueblo se hallan arrendados los abastos de vino, azeite y jabon blando y el de aguardiente que se administra de cuenta de la Real Hacienda, que no hay otro, y lo pesos y medidas que se usan son los mismos que en los pueblos confinantes.
5º
En este pueblo hay casas de ayuntamiento y casa carzel, que se hallan con bastante extension y en buen estado, hay un castillo fortalezido en lo mas empinado del zerro en el que se halla situado el pueblo; ay en dichas casas de ayuntamiento un archivo de papeles pertenezientes a esta villa y su comun, no hay ofizio de hipotecas en ella.
6º
Como no hay en este pueblo ofizios publicos. los pocos instrumentos hasi de ventas como de causas ziviles y criminales y otros ynstrumentos, luego que falleze el escribano de la villa y unico en ella, o pasa a tomar vezindad a otro pueblo, se llevan y archivan en el archivo que contiene la anterior pregunta.
7º
En este juzgado se esta conociendo por su real justicia ordinaria de un pleito zivil entre partes sobre la validazion de zierta escritura dotal, que se halla en estado de estar alegando de bien provado; asimismo otro zivil sobre el pago de un buey que estava en arrendamiento; y una causa criminal contra Josef Albarado preso en su real carzel sobre hurto de mieses, cuios autos originales se hallan en consulta para aprovazion de su sentenzia a la Real Chanzilleria de la zuidad de Granada por mano del señor fiscal de ella.
8º
En este pueblo el estado de las calles se hallan con el aseo posible, son anchas y pendientes a causa de su situacion.
9º
En este dicho pueblo solo hay una casa de posada en buen estado segun su corto vezindario; el unico camino real carretero que pasa por parte de este termino y los demas de travesia se hallan en buen estado y aunque los que pasan a las villas de Barcarota y Salbaleon son montuosos no se ha experimen, tado peligro alguno.
10º
En este pueblo no se zelebra feria ni mercado, ni puede conibenirles su establecimiento por la cortedad de su vezindario; no hay comercio de generos ni frutos y por lo mismo no hay compañia para ello.
11º
En este pueblo no hay fabricas ni tintes para sus ingredientes, ni proporciones para su establecimiento.
12º
En este pueblo solo hay una dehesa boyal nombrada El Novillero, que con la carga de ganado bacuno y yeguar Propios de estos vezinos se tasan sus frutos de yervas y bellotas y annualmente valen de ocho a nuebe mil reales y esto goza por alimentos esta villa y con ellos paga salarios de capitulares, acogidos, ovenziones de yglesia, veredas y otras cargas impuestas por el Supremo Consejo de Castilla; no tiene arbitrios, ni goza otros publicos.
13º
En este pueblo hay penas de camara y se halla encavezado este ramo en noventa y seis reales annuales, que apenas pueden producir para esta satisfacion.
14º
En este pueblo hay posito que se fundo por el comun de vezinos, que su fondo en el año proxirno anterior de noventa ascendio a tres mil quatrocientas quarenta y tres fanegas, ocho zelemines y un quartillo y ziento quarenta y tres de crezes, cuio aumento lo ha causado el medio zelernin de crezes por fanega, carga insoportable para este vezindario que por ella le amenaza una total ruina y convendría solo reducirlo a el numero de mil y quinientas fanegas sin crezes; el estado de la casa panera se halla reaucido a solo un suelo con bastante estrechura, insuficiente para recoger todos sus granos y ser de conocida humedad que los malizia y pudre; el estado de los vezinos deudores, la maior parte de ellos se hallan imposivilitados a poder satisfacer sus crezidas deudas por haver decaido sus lavores por la injuria de los afios y combendria que la superintendencia general tomase conocimiento de ello para remedio de esta necesidad.
15º
Este pueblo se halla con ordenanzas municipales aprovadas por el Supremo Real Consexo de Castilla.
16º
En este pueblo no hay cathedral por lo que no puede evacuarse el contexto de esta pregunta.
17º
En este pueblo no hay curia eclesiástica por lo que no puede evacuarse el contexto de dicha pregunta.
18.
En este pueblo solo hay una parroquia que no tiene mas dotacion que la novena partes de las rentas decimales que pagan sus vezinos y el cura vicario lo nombra el Ylustrisimo Señor Obispo de la zuidad de Badaxoz.
19.
En este pueblo no hay zementerio ni medios para poderlo hacer.
20.
En este pueblo no hay beneficios, patronos ni dotazion y los zinco ectesiasticos que hay gozan los dos de vinculo y los tres de patronato real vitalizio a cuio titulo han sido ordenados.
21.
En este pueblo no hay hospitales ni obras pias por lo que no se puede evacuar el contexto de esta pregunta.
22.
En este pueblo hay la cofradia del Santissirno, Animas y Nuestra Señora del Rosario, con solo el fondo de la limosna que se junta y se convierte en zera y sufragios y el cura vicario toma cuentas a estos mayordomos.
23.
En este pueblo extramuros de el, a distancia de un quarto de legua, hay solo una herrnita de Santa justa y Santa Rufina, que se celebra misa en ella todos los domingos y dias de fiesta, que la fundaron los Duques por hallarse en su dehesa de aquel nombre y para su conservacion le señalaron tres suertes de tierra contiguas a ella y otra a el capellan y mayodorno que nombra el señor obispo de la zuidad de Badaxoz y tambien a el hermitado que reside en ella, y en el dia de las santas se celebra misa cantada y sermon y en estos dias no se experimenta quimera ni desazon en ella.
24.
En este pueblo no hay combentos de uno ni otros sexos por lo que no puede esplicarse el contexto de la pregunta.
25.
En este pueblo no hay seminarios por lo que se omite su contexto.
26.
En este pueblo no hay viblioteca publica por lo qual se omite el contexto de la pregunta.
27.
En este pueblo hay escuela de niños y niñas de primeras letras, su dotccion de la primera el de seiscientos reales que se pagan de los propios de la villa, cuida de su enseñanza y arreglo Don Manuel Moreno y de las niñas Maria Trinidad sin mas dotacion que lo que aquellas le pagan; no ay estudios de gramatica.
28.
En este pueblo no hay sociedad economice por lo que no puede responderse a el contexto de la pregunta.
29.
En este pueblo no hay administracion de correo, ni de rentas reales, ni de loteria por lo que no puede responderse a el contexto de este pregunta.
30.
En este pueblo no hay dependientes de inquisicion que sean de numero ni gozen fuero.
31.
En este pueblo no hay reximientá de milizias ni otro, ni ofiziales de vandera ni sargentos.
32.
En este pueblo no hay persona que turbe el buen orden e impidan la administracion de justicia, ni que de escándalo publico.
33.
En este pueblo hay un solo rnedico que goza de salario y pagan los propios de villa un mil y zien reales, no hay zirujano ni boticario ni otros sirvientes de publico asalariados, ni que no lo esten.
34.
En este pueblo no hay hospicio ni casa de inisericoridia ni juntas de cari, dad por lo que no puede responderse a el contexto de la pregunta.
35.
En este pueblo hay la cosecha de trigo, zevada, zenteno, abena, havas y garvanzos, y de todas estas especies de frutos se paga diezmo que en este ultimo quinquenio han ascendido a tres mil ziento veinte fanegas de todas especies, no hay otra de que no se acostumbre pagar diexrno y por la injuria de los años no hay sobrantes de estos frutos, y se benefician sachandolas y limpiándolos de todo genero de yerva; y su precio corriente la fanega de trigo veinte y seis rea- les, la de zevada diez y seis, la de zenteno veinte y quatro, la de abena nuebe, la de havas treinta y la de garvanzos setenta. Los perceptores de estos diexrnos son la dignidad episcopal de la zuidad de Badaxoz, cavildo canonico, fabrica, cura vicario, tercias reales y Marquesa de la Lapilla, hace quatro años que se esta experimentando diminucion bastante en todas las especies referidas por la sequedad de los tiempos.
36.
En este pueblo y su termino hay zinco huertas que se riegan y se plantan y crian lechuzas, coles, higos (Sic), zevollas, pimientos, verenjenas, tomates, pepinos, calavazas, guisantes, cohombros, ravanos, zanahorias, navos, cilantro, peregil y yerva buena; y todas estan arboleadas de higueras, andrinos de todas clases, perales, alberhigos, granados y morales, todos estos arboles de buena calidad y abundan en sus frutas si al tiempo de su despojo no corren hayres (sic) solanos.
37.
En este pueblo y su termino se cultivan las tierras de lavor, unico trafi- co y comerzio con que viven sus naturales, con arados, bueyes, bacas y cavallerias.
38.En este pueblo y su termino no hay rios ni pantanos y si solo dos riveras, que pasan una por la parte del poniente y otra por el de naciente y crian de pesca pardillas, bordallos y picones, que con caña y redes se pescan en los tiempos que no son de veda y sus aguas corrientes sirven para abrevadero de los ganados en tiempo de verano, que no ay zequia ni canal por no ser aguas de inanantio y secarse en el tiempo de verano, a excepcion de varios charcos que conservan el agua; hay dos fuentes y un pilar con agua mineral y en tiempo de verano muy escaso, que sirven para (los) usos de las gentes y cavallerias del pueblo.
39.
En este pueblo y rivera del poniente hay solo un puente, no hay barca alguna, ni se paga portazgo ni otro algun derecho.
40.
En este pueblo no hay molinos de azeite, ni maquina especial para trillar, ni otra que facilite el beneficio de alguna cosecha y los panes y mieses se trillan con el ganado yeguar.
41.
En este pueblo y su termino jurisdicional y en particular en el Sitio de Jil de Sierra de Maria Andres, regio y cavallerias en la dehesa de propios, que se hallan incultos por la fortaleza de monte bajo que tienen, son a proposito para cria de enzinas y alcornoques por la manchedumbre de matas que desmontandolos y olivando la mucha porcion de olivos silbestres se lograria un copioso numero de olivos y de montes de enzina utilísimo para el beneficio del comun y este se dedicaria a ejecutarlo si aquellos terrenos se les repartie, se vezinalmente y los propios lograrían beneficio abriendo y poblando el mucho terreno que tiene inculto, que solo sirve para cria de ferozes animales que destruyen los ganados domesticas, que por falta de real permiso no se ha ejecutado
42.
En este pueblo y su Termino no se reparten por suertes montes a los vezinos para rozarlos y el monte de enzina que ay en el se procura conservar con el maior celo.
43.
En este pueblo y su termino y sitios contenidos en el articulo quarenta y uno del interrogatorio se expresa se halla poblados y en particular la Sierra de Maria Andres de azebuches, que se pueden ingertar y distribuir en suertes entre el cornun de vezinos para el logro de tan precioso fruto de que careze este pueblo, pues no tiene cosecha de azeite, y la cavida de estos montes por maior podra ascender a ziento y sesenta fanegas.
44.
En este pueblo y su termino no hay montes poblados de arboles o arbustos, ni hay noticia de yervas medicinales u otras que puedan beneficiarse, pues este dicho termino no las produze y por lo mismo no puede evacuarse el con- texto de esta pregunta.
45.
En el termino de este pueblo y sitios señalados hay montes impenetrables al ganado que solo sirbe al abrigo de fieras y es combeniente desmontarlos por suertes y repartimiento vezinal, olviando, enzinas y azebuches para ingertarlos en olivos utiles.
46.
En este termino y sitio de los Antunes, dehesa de pasto y lavor propia del Excelentisimo Señor Duque de Medinacéli y Santistevan, etc.; suelen en algunos años por forasteros hacerse algunas rozas en su montes bajo para sembrarlas de trigo y si por ella se ocasiona algun daño se forma causas con arreglo a instrucion.
47.
En este pueblo y su termino no se ha conocido descascar montes de alcornoques, pues hay poca porcion y por mismo no se puede contextar a los demas de esta pregunta.
48.
En este termino no (ha) havido cultivo de tierras con pretexto de arbolear, ni se han cerrado con motibo de Reales Ordenes.
49.
En este termino hay quatro dehesas de pasto y labor, las tres Excelentisimo Señor Duque de Medinaceli y Santistevan, etc., y la otra del Combento de Santo Doningo de la ziudad de Badaxoz que se aprovecha con su ganado propio y su extension de quinientas fanegas de tierra, poco mas o menos, y las otras tres de mas de mil quinientas fanegas, que de imbernadero las aprovechan con su ganado lanar Don oaquin Lopez Montenegro vezino de Villoslada, ganadero trashumante y tarnbien tiene arrendada los agostaderos de ellas que subarrienda a estos vezinos, que salen sus ganados en el quinze o diez y seis de abril debiendo hacerlo en el veinte y zinco de marzo que cumplen los irnbemaderos y por estos dias que los aprovecha con crezido numero de ganado que de otras dehesas trae a estas, no haze descuento de su principal valor.
50.
En este termino no se han hecho plantios ni semilleros por la sequedad del terreno y ninguna proporcion para ello, como as¡ se ha hecho constar en la subdelegacion de Badaxoz y solo si se aplica la justica con el vezindario annualrnente a limpiar, guiar Y apostar chaparros de enzina en el dehesa de este conzexo.
51.
En este termino y extramuros del pueblo hay un castillo que pertenece a el Excelentisimo Señor Duque de Medinaceli y Santistevan, etc., y tiene un zercadito de tres o quatro celernines de tierra en sernbradura que lo disfruta su alcayde; en la dehesa del Combento de Santo Domingo de Badaxoz hay una casa de campo propia de dicho conibento.
52.
En este pueblo y su termino no havido ni ay despoblado alguno que conste por escripto o tradizion haver estado poblados, por lo que se omite la respuesta de esta pregunta.
53.
En este termino la caza que se experimenta es conejos, liebres, perdizes, palomas, pitorm, aguas frias, javalies y loveis, y en los tiempos de veda se guarda con todo esmero y si se coje algun contraventor se les exigen las penas establecidas en su Real Ordenanza.Se hazen dos cazerias generales para extinguir las fieras y las que se matan fuera de estos dias se premia por cada caveza segun Reales Ordenes comunicadas, ocho ducados siendo tova y quatro siendo lovo y diez reales por zorro o zorra que se mata y se mataran en cada año lovos seis y zorros treinta caveza mas o menos.
54.
En este termino y entre diferentes sugetos havra el numero de ziento y zinquenta colmenas, que ellas naturalmente se produzen y con la felizidad de primavera se conservan, aumentan en los frutos de miel y zera y se alimentan con toda clase de flores; los naturales de este pueblo no se aplicaran a esta industria por lo calido de este pais y por lo mismo no se podra adelantar este importante ramo.
55.
En este pu'eblo se cria ganados de todas especies y estos vezinos comercian con ellos en las ferias imrnediatas y el numero de cavezas seran de lanar dos mil y ziento de cavrio, quinientas de zerda, seiscientas de yeguar, zinquenta de bacu no, trescientas de cavallerias mulares y asnales ziento veinte y no ay otros.
56.
En este pueblo y su termino no hay minerales, ni canteras de marnol, jaspe, de cal, yeso, ni otros.
57.
En este pueblo no se pueden adquirir ni puntualizar otras noticias que las indicadas en los antecedentes capítulos por su estado fisico y politico, para que la Real Audienzia que se estableze en la villa de Cazeres pueda dentro de los lirnites de las facultades que se le conzeden, entender y promover al beneficio de estos vasallos de Su Magestad (que Dios guard'e) y a el aumento de todos los ramos que le proporciona su subsistencia y as¡ lo hemos evacuado segun lo que nos ha parecido justo y arreglado a el interrogatorio formado de orden del Supremo Consejo, que a este fin se ha servido pasamos el Seiíor Don Juan Antonio de Ynguanzo, oidor de dicha Real Audienzia y visitador de este partido de la ziudad de Badaxoz, y lo firmaron de que yo el escribano doy fe.
Josef Pasqual.
Agustin Cansado.
Francisco Luzio Garzia.
Francisco Rodriguez Cordero.
Ambrosio Gutierrez.
Bartoleme Roman y Lozano.
Jose Salas.
Juan Antonio. Juan Bacas.
Juan Borrego.
Ante mi Bonifacio Ruano Guerrero.
Mui señor mio: en cumplimiento de quanto Vuestra Sefíoria se sirve manifestarme en su anterior de 12 de febrero ultimo, para que en su consequencia como cura vicario de la Parroquial del Sefíor San Xhristobal desta Villa, haya de informar a Vuestra Señoria sobre el gobierno de ella, estado de la agricultura, yndustria, cria de ganados, plantios, terrenos incultos y valdios a quienes pueda darse mas util aprovechamiento por medio del cultivo, con todo lo demas que apetezca instruir a Vuestra Sefíoria a beneficio de esta dicha villa, debo esponer:
El gobierno y administracion de justicia de esta villa no se esperimenta en el perjuicio contra el estado y se administra con la mayor pureza y desinte, res, pero si advierto que el corto fruto de bellota de la Deesa del Nobillero propia desta villa y su comun de vecinos, como tambien el de el valdio se aprovecha de inmemorial por repartimiento vecinal a diente y por cabezas, haciendo solo una manada del ganado de muerte, que principia aprovechando en el valdio y concluye en dicha deesa, en lo que se esperimenta vastante perjuicio, a motivo que el repartimiento se hace general y los vezinos que no los tienen se valen de traerlos de los pueblos inmediatos en perjuicio de los grangeros que los tienen; y tambien por que durante la bellota del valdio, la dicha deesa se guarda para el ganado de mal andar y solo se permite al yeguar y bacuno que nada paga, aprovechando estos los desperdicios que son considerables y apurado el valdio para el ganado de muerte a la nominada deesa, dejando en un total desamparo a el ganado de mal andar, que como nada tiene en el valdio se acoge indispensablemente a la dicha deesa, causando grave perjuicio a el ganado de muerte y continuadas penas a sus dueños, de que se sigue una total ruina.
El modo pues de hacer este aprovechamiento obiando dichos inconvenientes, podria ser el de introducir desde luego el ganado de muerte en la explicada deesa con arreglo a la verdadera matanza de cada vezino, en que tambien se cortaba el abuso de desigualdad, quedando el terreno valdio para el ganado de mal andar, dividiendo en tres o quatro trazos y entrando en ellos el todo de dicho ganado, con lo que lograrían mayor beneficio y aumento y se quitaria el abuso introducido de abandonarse este comun con motivo de desacoto, a varear y apafíar bellota, luego que el ganado de muerte sale del valdio.
El ramo de agricultura es el principal que sostiene a estos naturales y es la industria de que se valen para mantener sus obligaciones, pues la grangeria de ganados es mui corta, a motivo de que el valdio lo es y todo saboreado, y si las deesas que aprovecha el trasumantes propias del Excelentisimo Señor Duque de Medinaceli consistentes en esta jurisdicion, se le diesen a estos vecinos por el tanto de su arrendamiento, aumentarían en crecido numero la aranaeria de ganados y se haria el pueblo poderoso y los pocos grangeros del no comerían por la mano del transumante, que les subvarrienda los agostaderos que no puede aprovechar.
El posito deste pueblo se halla en el crecido fondo de 3400 y tantas fanegas de trigo, a cuyo estado lo ha traido la creza del medio zelemin con que se halla y siendo este vezindario reducido a 160 vezinos conozco que es una carga insoportable, que los arruinara totalmente sino se minora las creces y se reduce el fondo a un numero de fanegas que sea util y no perjudicial, qual podria ser el de 1500 y las sobrantes, parte de ellas invertirlas en la construcion de nueba panera que se halla tasada y su plan en la superintendencia general, a motivo de que la actual es insuficiente por su mucha humedad y cria de gorgojo que perjudica los granos y lo restante perdonando a los deudores ymposibilitados.
Este pueblo carece de plantios, que pudieran hacerse y buenos en los sitios del Valle de la Morera, Baldeburras, Cornicabrales y otros en el terreno baldio de esta villa, de cuyas tierras se paga al Excelentisimo Señor Duque de Medinaceli la novena parte solo de trigo y zebada en los años que se siembran y los vezinos labradores son dueños de la espiga, rastrojera, pastos y monte alto, y aunque estos pudieran haverse aplicado a hacer dichos plantios, no lo egecutan porque dicho Señor Excelentisirno los quiere gravar con una pension insoportable como si fuese dueño en el todo de dicho terreno, que acaso lo serian los vezinos si pareciese la compra desta jurisdicion, no siendo de poca consideracion las alajas particulares que ay en el, que nada el an contribuido ni contribuyen.
Asimismo ay en dicho valdio dos pedazos de terreno incultos, uno la Sierra de Maria Andres poblada de acebuches y otro el Sitio de Gil de sierra poblado de matas de encina, alcornoque y azebuches, que ofrecen grandes utilidades si se repartieran entre los vezinos, pero tocarnos la misma dificultad que en los anteriores, sin embargo de que por estos dichos dos sitios nada ha percebido dicho Señor Fxcelentisimo ni percebira, permaneciendo en el estado que se hallan.
En la dicha Deesa del Nobillero se hallan tainbien incultos los sitio del Regido, Cabellerias y Cabezos Altos, poblados de matas de encina y alcornoque que solo sirven para abrigo de fieras y por lo mismo nada producen a los propios y no hay otro medio para hacerlos utiles que resalvar y olivar dichas matas por carga vezinal.
En la inmediacion deste pueblo se halla una corta porcion de tierra propia de esta villa, dividida en porciones proporcionadas a las fuerzas de cada vezino, con permiso para cercarla y plantarla, seria de grande utilidad y la tendria la villa por ser una tierra calma.
Que es quanto puedo manifestar a Vuestra Señoria con la ingenuidad y verdad que el caso exige, y pido a Dios guarde la vida de Vuestra Señoria muchos años que necesita esta provincia de su destino. Nogales y marzo 12 de 1791.
Beso la mano de Vuestra Señoria, su mas atento servidor y capellan. Agustin Mexia de Salas.
La villa de Nogales es otro de los pueblos condenados por su constitución a ser infelices, por que su unico recurso es a los granos, sin poder dedicarse a los plantios, por ser la parte principal de este termino propia del Duque de Medina Cely, con lo que no pueden arraigarse aqui los vecinos.
Hay dehesa boial de pasto y bellota, el egido de unas quarenta fanegas de tierra, otras treinta fanegas de diferentes dueños, la Dehesa la Jarilla de pasto, labor y bellota propia del Combento de Santo Domingo de Badajoz.
Todo el demas terreno asi adehesado como valdio es del Duque de Medinacely.
De aqui resulta que los vecinos no pueden poseer vienes raizes, ni ser mas que unos puros arrendatarios que no toman interes por las tierras, las quales todas estan sin cercarse aunque hay abundancia de piedra por que son tierras del Duque, en vez de que si fuesen de vecinos se pudieran combertir las conti guas a la poblacion en jardines o guertas para frutas, legumbres, olibos y sem brados que produgesen el doble de su actual rendimiento.
La cosecha de granos es tambien escasa y limitada al propio consumo, pues se regula en 2254 fanegas de trigo y 1120 de cevada, y como el ramo de ganados es tambien escaso, resulta ser muy pobre este vecindario reducido a 160 vecinos con tres leguas cuadradas de termino, cuia maior parte se disfruta por forasteros, es a saver, la Dehesa de la jarilla la aprovecha a pasto, labor y bellota, su dueño el Combento de Santo Domingo, y otras tres dehesas que son del Duque las disfruta ganado lanar trashumante.
El mejor modo de fomentar esta poblacion serian los plantios de olibos, de los quales se carece por no tener los vecinos dominio en el suelo, dejándose perder la proporcion de muchos azebuches y terrenos incultos con que el Duque pudiera ostentar su magnificencia, repartiéndolos a censo perpetuo por un moderado canon para que se ingertaran y plantaran, y los labradores tubie sen este socorro en los años estériles de granos.
Los vecinos desean que se les repartan los egidos para plantios, baxo el correspondientes canon a favor del comun, lo que seria util para que se utilize lo que oy nada vale, pues pudieran combertirse en unás fincas de mucho valor por su proximidad al pueblo.
En la dehesa boyal hay bastante monte bajo poblado de chaparros, que estan acusando a estos vecinos por su descuido en no tenerlos resalbados y la causa es ser hacienda del comun en que no toma interes alguno vecino particular.
A escepcion de las tres referidas dehesas no tiene el Duque en las otras tierras sino el noveno de lo que se labra, siendo todo el pasto y las encinas baldias, por cuio aprovechamiento nada pagan los vecinos.
La casa de auintamiento es bastante buena y la carcel es regular.
No hay ymbentario de los protocolos y demas papeles del archivo, cuio defecto es comun a la maior parte de los pueblos.
El posito es humedo y consta de 3443 fanegas, ocho celemines y un quartillo, de cuia cantidad hay algunas partidas fallidas e incobrables, pero si se reclugese a un fondo de 600 a 800 fanegas que serian suficientes en el actual estado de esta poblacion, se pudiera con el sobrante construir otra nueba panera.
Nogales 26-de marzo de 1791.
Juan Antonio de Ynguanzo.
| El Castillo de Nogales 1458-1464, Luis de Mora Figueroa |
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INTRODUCCIÓN
Idoneidad de su estudio
En la línea de los estudios monográficos de las fortificaciones medievales, debe prevalecer en una primera etapa el de aquéllas con una cronología exactamente conocida, para, a través de un minucioso desmenuzamiento estructura¡ y funciona¡ de sus elementos, llegar a 'sentar las bases de una tipología fiable, que sir- va de referencia para ulteriores estudios en los que la coordenada temporal sólo pueda obtenerse, en principio, por medio de paralelos tipológicos ya establecidos. Bajo esta consideración, el castillo pacense de Nogales se ofrece como un ejemplar óptimo, por cuanto reúne tres condiciones singularmente idóneas: A) conocemos con exactitud, por medio de sendos testimonios epigráficos y heráldicos in situ, las fechas de inicio y terminación de las obras de construcción así como su patronaz- go; B) la fábrica, edificada presumiblemente en una sola etapa más o menos ininte- rrumpida, no ha sufrido alteraciones posteriores que la desfiguren o alteren; y C) su actual estado de conservación es sorprendentemente bueno, a pesar del ¡nade:- cuado «B3- del 1.P.C.E./I.B.I./D.G.B.A.III como expondremos en el apartado 8.2. más adelante.
Estado de la cuestión
A pesar del interés anteriormente expuesto, no ha sido objeto de ningún estudio monográfico, y las escasas cosiones descriptivas que de pasada se han hecho sobre el 9rlsrno adole eral, de inexpicables errores de bulto o de una excesiva <uperficialW iendo de las simples menciones, algunas adornadas d4urioso-A'd.i@l'átes, 19,.-tenemos recogido por Madoz en 1849131 que atri- buye su consirucción al V Con t@ e Feria y 1 Duque del mismo título, en 1438, no- table conjunto de disparat han sido tomados, sin mencionar su procedencia, por autores reci stimable frivolidad. Ya a comienzos de este siglo, es ob- jeto de un par de páginas firmadas por Mélida(') aunque a juzgar por las mismas re- sulta prudente suponer que nunca visitó el monumento, delegando,probablement,@ en algún ayudante particularmente poco dotado para la mera observación, pues sólo así se explica que confundiera materiales edilicios y tipos de bóvedas, equivo- cara medidas y planimetría, y reputara «¡Iegible» la cartera gótica que surmonta el puente levadizo, además de transcribir incompleta e incorrectamente la inscripción
(1) Inventario del Patrimonio Cultura¡ Europeo 1 España - 2 Monumentos de Arquitectura Militar. Madrid, 1968.
(2) SARTHOU CARRERES, Carlos: Castillos de España. Madrid, 1943. p. 266. ORTIZ ECHAGÜE, José: España - Castillos y Alcizares. Madrid, 1 97 1. p. 3 1, lam. 306.
(3) MADOZ, Pascua¡: Diccionario Geográfico... Ultramar. Madrid, 1849. Tomo Xil, p. 172.
(4) MELIDA, José Ramón: Provincia de Badajoz (Catálogo Monumental de España). Madrid, 1907-191 0. Vol. li, texto, pp. 366 a 368 (n.' 2930); vol. lam.: fig. 350 a 353.
situada sobre la entrada a la torre de¡ homenaje. Muy otro es el nivel de Coope?" que en su notable trabajo sobre las fortalezas señoriales del reino de Castilla en el otoño medieval, dedica algunos incitantes párrafos a Nogales, aunque también in- curriera en extraña confusiones planimétricas y, sobre todo, al enjuiciar las inexis- tentes «proto-casamatas» de los cubos angulares. Por último podemos recoger una reciente glosa de Chueca Cotial", breve, sugerente, y orteguiana, sobre su funcio- nalidad y armonía.
Normas y advertencias generales
El proverbial desorden e imprecisión en la terminología de los estudios caste- llológicos se ha procurado obviarlos sometiéndonos, en la medida de lo posible, a ¡así directrices acordadas en el Internationale Burgen-Institut, y reflejadas en el «Giossaire>, elaborado en cinco 'diom -cun,"@9 Villena, Luigi Crespi, Franqois Enaud, Werner Meyer y Arnol @ ), aún siendonienamente consciente de las limitaciones que al rnenos par castellano cho glosario.
Las fotografías del pres@ te 'ueron ob ¡das por el autor del mismo 3
en febrero de 1981, junio de 1 agosto de 1 on la excepción de la toma aé- rea oblicua, que lo fué por «Pai s,, en 1973. El jalón fotogramétrico presenta subdivisiones de diez centímetros.
El mapa topográfico a escala 1:50.000, correspondiente al sector WNW de la hoja 828 (Spain), es del levantamiento del U. S. Army Topographic Command; De- partament of Defense, Washington, 1960.
Diversas personas y entidades han colaborado en la ejecución de este estudio. En la toma de datos sobre el terreno, resultó de eficaz ayuda la prestada en las tres estancias sucesivas por don Jaime Bohórquez y Crespí de Validaura. Proporcionó el dictamen matalográfico (vide apartado 4.5.) el Tte. Coronel don Alfonso Barón y Rojas-Marcos, Doctor-Ingeniero de Armamentos y Jefe de Innovación Tecnológica en la Fábrica de Artillería de Sevilla, de la Empresa Nacional Santa Bárbara de In- dustrias Militares. En cuanto a la identificación de la muestra de madera (vide 4.4.),
(5) COOPER, Edward: Castillos señoriales de Castilla de los siglos XVYXVI. Madrid, 1980-1 981. Vol. 1: pp. 315 ss. Vol. li: Fig. 213,216,225 a 228.
(6) WOLF, Reinhart / CHUECA GOITIA, Fe-rnando: (Castillos) de España. Madrid, 1982. pp. 72 y 107, fig. 24.
(7) Glossaire.- Bur-qenfachwórterbuch des mittelaltertichen Wehrbaus in deutsch, en_qlisch, franzósisch, italienisch, spanisch herausgegeben vom Internationalen Bur_qen-institut Frankfurt am Main, 1975.
lo fue por la Dra. Paula Rudall, del Jodrell Laboratory, en los Roya¡ Botanic Car- dens de Kew. Los dibujos fueron ejecutados por don Antonio Sáenz, del equipo téc- nico del Museo Arqueológico Provincial de Cádiz. Ayudaron en la plasmación de un esquema teórico para el estudio de la fortaleza las discusiones metodológicas con nuestros alumnos de Arqueología Medieval en la Universidad de Cádiz, en particu- lar don Manuel Rojas Cabriel. Nuestro agradecimiento a todos, personas e institu- ciones.
UBICACIÓN GEOHISTÓRICA
Situación geogrática
El castillo d e t en la cabecera del municipio epónimo, a 38 kms al SEE de ante de frontera portuguesa del Guadiana unos 42 krn poir términ cuadrante. Coordenadas: Geográfica LN 38' 35' 25 ,, LW rt X-333.079, Y-448, 191, Z-451m. U.T.M. 29S.PC.97.74. Geográfico del'Ejército, E. 1: 50.000 - H.828 (Barcarrota) ed. 1947; E. 1: 200.000 - H.3-9 (Villafranca de los Barros) ed. 1979. Instituto Geográfico Nacional Mapa Oficial de España, E. 1: 200.000, Conjuntos Provinciales, Badajoz, ed. 1979.
Emplazamiento topográfico y enlaces ópticos
Se asienta la fortaleza sobre un otero, a 451 metros de altura, en la estribación septentrional del espinazo de Sierra de María Andrés, sobre la llanada cambriana,,a la que domina, particularmente por su mitad norteña. Sus posibilidades de observa- ción son buenas especialmente en dirección a Badajoz y su sector de la banda fron- teriza portuguesa, aunque se encuentran dificultades hacia el Sur y Levante por cotas e isohipsas dominantes como Cabeza Alto (737 m), Pico de la Contienda (806 m) y Peña Utrera (813 m).
Por razones históricas y topográficas, su enlace óptico primordial es con el castillo de Feria (120'/19 Km/Z:575m), seguido del correspondiente al de Salva- tierra de los Barros o de Barcarrota, un poco más cercano y meridional (160'/12 Km/Z:815 m). Nogales y Feria son sensiblemente sincrónicos en su construcción(8),
(8) Nogales de 1458 a 1464, y Feria desde 1460 hasta su definitiva (?) terminación en 151 3, aun- que aparece arqueológicamente evidente que resultaba operativo desde unos cuarenta años antes.
pero Salvatierra, comprado por el 1 Marqués de Villena, fué vendido en 1453 al 1 Conde de Feria, quien por causas obscuras ordenó su destrucción, que le valió una polémica excomunión promovida por la Orden de Alcántara. En cualquier caso, pa- rece lógico suponer que para el último tercio de¡ siglo XV las tres fortalezas opera- ban en esta banda portuguesa.
Accesos actuales, coevos y potencialmente practicables
El acceso actual se efectua a través de la N-432 (sector Zafra-Badajoz) en cuyo P. K. 170,400 se desvía a la izquierda la CC-423, y el P. K. 57 ',100 de la misma se en- cuentra el arrabal de entrada a la pequeña localidad de Nogales, de la cual parten se,ndas carreteras locales que la unen con otras entidades de población próximas (la Morera, 1 1 km SE; Salvaleón, 10 Km_SSW-Lr-"-
En cuanto a los accesos enero durante la segunda
mitad de¡ siglo XV, sólo
uno parece quedar explícitamente claro,
aunque'hoy'virtualmente reservado a ve- reda pecuaria. Se trata de¡
ca.'inino..que, tras atravesart el Rivera de Nogales, a ocho- cientos metros al
NNW de la fortaleza, por medio-d@é un puente que a continiiación comentaremos,
sube la laderá,ybordea el,.cag't'illo por su costado meridional. El puente en
cuestión se conserva perfectamente, con su fábrica de mampuestos y la- drillos
trabados con buena argamasa, seis ojos en medio punto escarzano con rosca de dos
pies a soga y tizón diatónico, de una luz que oscila desde los 7'70 m del
mayor a los 2'80 del menor, y un eje de intradós de 3'75 m, lo que proporciona
un holgado tránsito en el extradós, más aún si consideramos que no presenta
peralte alguno en su centro, estando a nivel con las embocaduras de acceso, y
conservando pretiles. Sus cinco machos oponen tajamares de planta triangular.
Los módulos la- tericios coinciden con los del castillo, como se verá en el
apartado 4.2. En la prime- ra mitad del siglo XIX, Madoz"" menciona un
puente de -tres ojos, que pudiera res- ponder a los arcos centrales, casi tres
veces superiores en luz a los laterales, que sólo actúan de aliviadero en las
grandes avenidas.
La topografía relativamente suave del emplazamiento castellano permite que todo el perímetro de laderas sea potencialmente practicable como acceso ocasional para peones y jinetes, aunque en mucha rn'enor medida para ingenios de sitio y arti- llería neurobalística y pirobalística.
Marco histórico
Aunque sea éste un aspecto que abordaremos en reiteradas ocasiones a lo lar- go de sucesivos apartados (3.3., 6.I., 6.2., 7.1. y 7.2.), tienen, lógicamente, un carác- ter complementario respecto a la índole arqueológica de este estudio. La existencia de la fortaleza de Nogales se sitúa dentro del contexto de los intereses de la podero- sa familia de los Suárez de Figueroa en la Extremadura de los Trastámara, auge que arranca de los veintidós años de maestrazgo santiaguista (1387-1409) de Lo- renzo Suárez de Figuer onturque, que obtuvo bula de Clemente VII por la que el Maest iodía disponer la mitad de los bienes ganados durante el ejercicio de su car in rencia,,, instituyendo mayorazgo'"'. Tras la compra del luga ¡de 6.2.), entra en la dinámica oligárquica de la familia, qu u ulares y en función de su valor geopolítico frente a la raya rtuguesa, como eslabón en el dispositivo de defensa de sus posesione na fortaleza en el cabezo entre 1458 y 1464, una muestra más de la exacerbada afición edilicia heredada del nepótico Maestrel"1.
PLANIMETRIA Y VOLUMETRIA
Labores de explanación y acondicionamiento poliorcético
Aunque solamente con una tarea meticulosa de desescombre y excavación ar- queológica podría evidenciarse las labores previas de explanación y acondiciona- miento poliorcético del solar en el que se construía la fortaleza, actualmente se per- ciben parte de dichas labores, máxime al haber trabajado sobre los afloramientos rocosos de la cota. Así, al pie del lienzo SW se marcan claramente los bordes supl- riores de la escarpa y contraescarpa atalutadas de ese sector del foso (croquis de planta: B). Lógicamente, al estar colmatado se desconoce su profundidad",2', pre- sentando una anchura media de 5'50 m. Por razones topográficas, debió tratarse de cava seca. La misma mina que, como veremos en el apartado 5.7., corre bajo él foso partiendo de la cara exterior de la liza cubiertas, está excavada en. la roca nativa a partir de los 5'70 m de profundidad, en dirección SSW.
(10) Bula de 31 de enero de 1393. Bullarium Militiae SanctiJacobi, Tipografi'a Aristia, Madrid, 1719. pp. 361 s. Recogido por Mazo Romero.
(1 1) FIGUEROA Y MELGAR, Alfonso: Los Suárez
de Figueroa, de Feria y Zafra. Badajoz, 1974. pp. 8 s. (1 2)
Probablemente no debió ser, al menos en este sector SW, superior a los 4 6 5
metros, a juzgar
por la trayectoria de la mina de comunicación que se recoge en el apartado 5.7
Generalidades descriptivas de la fabrica
El castillo, cuya construcción se inicia diez años después de la refundación de Nogales (7.2.), ocupa el extremo NW de¡ cabezo, y se ofrece con una planta tan sim- ple y funciona¡ como infrecuente; una gran torre del homenaje cuadrada de 22'70 m de altura y 12'30 de lado, ceñida por una camisa equidistante que fianquea sus cuatro ángulos con sendos cubos de 4'20 m 0 y 8'30 de altura sobre el nivel actual del terreno circundante (vide croquis de planta y fotografía aérea), a la que a su vez rodea un foso, hoy colmatado, al menos por sus costados SW y SE (croquis: B). La puerta principal del recinto exterior se abre en el adarve SE (E), defendida por un puente levadizo, y en el opuesto y paralelo una poterna (A). La liza que corre entre el l@omenaje y la camisa circundante, de tres metros de luz, estuvo cubierta en tres diisus trayectosi(F) por una techumbre sobre vigas, a un agua, que unía por tanto los paramentos de la torre con el camino de ronda que corre sobre la camisa. Al res- pecto, se conservan en cada uno de los tres costados del homenaje once mechinales para la viguería, bajo una somera cornisa corrida de granito, destinada a evitar las filtraciones pluviales en el ángulo de incidencia parietal-cenital. La naturaleza de ésta moldura prueba el carácter.£etvo--ti@e@.-c- br'miento. Desde el adarve se abren a
'r'
esta liza, tanto en las tres p C' o@nin en la cuarta a cielo abierto, además ,A.Yt>e@ ubiertas c
@'i, el acceso a.la mina.subterránea (C) y diversas cañone- de puerta (E) y peiterna@.x
ras, con la oportuna der4va para --báti @r'en'@tr@-ájas @ accesos.
En el sector descubierto de la liza se.ábre el ingreso a la torre del homenaje, que se ofrece con una di@'thbuuórp4nt@'@i'or en tres espacios, superpuestos en seis plantas iguales. Esos tres espacios lo componen una cámara grande (7'39 x 3'82 m) que ocupa algo más de la mitad de la superficie disponible, una camareta adyacente (4'28 x 2'72 m), y, en el ángulo septentrional, la caja de la escalera, que se eleva en tramos rectos en torno a un nabo cuadrangular macizo-(70 x 90 cm), en reparto original, aunque la pauta huella / contrahuella sea producto de una «restauración,, de paternidad desconocida (circa 1970). Al pie del nabo se abre un pozo de 4'80 m (?) de profundidad con planta en «L» que, en principio, no parece conducir a parte alguna (marcado con un signo de interrogación en el croquis de planta). Las seis al- turas las cámaras y camaretas superpuestas, están cubiertas las impares por alfarjes y las pares por bóvedas latericias de medio cañón, que según los casos presentan sección escarzana, en medio punto, o peraltada. A través de los diversos tramos de la escalera se accede a cámaras y camaretas independientemente, aunque a su vez ambas están comunicadas dentro de cada planta. Salvo la primera, al nivel del acce- so, todas las plantas tienen pequenas ventanas, excepto la cámara de la sexta, que es completamente ciega. La caja de la escalera se ilumina con sahetera, y se com- partimentaba con puertas de doble hoja. Obviamente, la cámara de aparato es la correspondiente a la tercera planta con chimenea y la única ventana de regulares pro- porciones de¡ castillo (72 x 47 cm), cubierta con arco angrelado de tres dovelas gra,- níticas, de las que falta la clave. El grueso muro de la torre de¡ homenaje (2'50 m) hace que las travesías de las ventanas generen pequeños cubículos, a veces aislados con un doble sistema de puertas, unas a ras de la cara interna del muro y otras en línea de fachada exterior, como en la camareta de la quinta planta.
En el ángulo oriental de la pieza de entrada (H), se abre una trampilla (72 x 75 cm) que da acceso a los dos niveles súbterraneos de la torre, compuesto por sendas cámaras superpuestas, que coinciden con la línea de cimientos de las superiores. La primera de ambas (6'90 x 3'55 cm) está cubierta por una bóveda apuntada que arranca del pavimiento, conservando parte de la solería de ladrillo en espiga, y en su centro se abre un orificio circular (60 cm 0) por el que se accede al algibe infe- rior (vide 5.9.). La disposición de la bóveda en el primer subterráneo es en todo punto inadecuada para u or cuanto en proporción a la superficie de base (24'SM2)y a@@ltur esulta mínimo su.volumen de capacidad y de disponibilidad 1; no obslqle i mismo muy improbable que se trate de
tu @l¿r su es
un calabozo o er va-;que o directo a las reservas de agua parece impensable.
No deja de r in e que de los 71OM2 de superficie habitable transitable (excluidos adarves y cubos de Ganqueo), tan sólo el 26% corresponda a espacios a cielo abierto, lo que da idea del carácter cerrado de su criterio estructu- ra], tan distante de la habitual disposición en amplio albácar con pequeñas torres habitáculos.
Influencias y paralelos espaciales y temporales
Desde el punto de vista del criterio planimétrico y volumétrico, destaca en No- gales la disposición central y exenta de su torre del homenaje, desproporcionado con el dispositivo circundante de simetría concéntrico. Es esta una disposición bas- tante infrecuente en la castramentación española, y los escasos paralelos suelen ser anteriores, de los siglos XIII y XIV. Así, tenemos el castillo alavés de Mendoza, que virtualmente coincide en planta y medidas, pues se trata de un cuadrángulo de unos 25 m de lado con sendos cubos angulares de fianqueo, y en su centro el ma- cho de 21 m de altura y 1 1 x 13 de planta, conjunto atribuido a las ,primeras déca- das del siglo Xlll»"". También bastante similar encontramos el de Guijosa (Cuadala
(13) PORTILLAVITORIA,Micacia:TorresycasasfuertesdeA/ava.Vitoria,1978.Vol.li,pp.746s.
jara), supuesto de¡ siglo XIV en función de consideraciones sumamente vagas' 14) . y, ya en cuanto al aislamiento de¡ homenaje, el cacereño de Mayoralgol"' y el zamora- no de Puebla de Sanabria, éste último prácticamente sincrónico con Nogales"". No obstante es el pacense de Los Arcos, también construido por los Figueroa, y distan- te 13 Km al NWW, quien ofrece una más clara posibilidad de influencias mutuas, aún con ser, quizá algo posterior (1474 ?), y resultar de lectura dificultosa por sus deterioros y las transformaciones del siglo XVI, en las que se le añade un revellín abaluartadol"'; se asemeja en planta, con ejes mayores.
MATERIALES Y TÉCNICAS EDILICIOS
Piedra
Salvo elementos latericios,@c..offlo verdugadas ennia meriatura, canecillos en el
. v vuelo del adarve, bóvedas, y solerías, el grueso á.e la fábrica está construida con piedra, con sillares en lá@ esq-uihasi@ach'a'fl'an'adal', del homenaje, sillarejos y
mampuestos con sus ripio dientes en el b s correspon i .51@to. La ras especiales se con- servan en la portada del puente i'evaoizo, alfiz e--su inscripción y escudos heráldi- cos, ranguas de los cierres, poyos, em s de cañoneras, canecillos de la bu- harda, goznes del puente levadizo y en el sofito de las dovelas con lobulado cónca- vo del arco que cubre la ventana SE de la cámara principal del homenaje. Todas es- tas piezas están trabajadas en granito de la comarca, y con las adecuadas plantillas no debieron plantear problemas de ¡abra; no así las inscripciones y escudos, que probablemente lo fueron por maestros canteros de evidente cualificación, en caliza de grano fino (mármol de Estremoz ?).
Barro cocido
Tal corno avanzábamos en el apartado anterior, determinados elementos del castillo fueron realizados en barro cocido, particularmente ladrillos y losetas. Se re- currió allí donde, sin comprometer la defensa, su adopción significaba un abarata-
(14) LAYNA SERRANO, Francisco: Castillos de Guadalajara. Madrid, 1960. pp. 145-149, fig. 33.
(1 5) VE 10 Y N 1 ETO, Gervasio: Castillos de Ex-tremadura. Cáceres. Madrid, 1 968. pp. 1 1 7 a 1 36. Fina- les del siglo Xiii o comienzos del XIV ?
(16) COOPER, Edward: Op. cit., pp. 440 s. Circa 1455, en función del testamento otorgado por el Conde de Benavente.
(17) Utsupra, Vol. 1, pp. 315-31 9, vol. 11, fig, 21 S.
rnieiito de costes, por la relativa complejidad de sus perfiles. Así, en los canecillos que soportan el modesto vuelo del adarve, en los respaldaras rehundidos de los poyos del ventanaje, en la plementería de las bóvedas del homenaje y los aljibes, probablemente en las solerías de interiores, y en las verdugadas de la meriatura del donjón. Del mismo modo, y de buena arcilla, para las curiosas tinajas embutidas en el terrado de las cuatro torres de flanqueo, que comentaremos en el apartado 5.g., así como los atanores.
Aunque con carácter excepcional, se ha producido un fenómeno de acorcha- miento en piezas aisladas de algunos paramentos latericios, particularmente en las camaretas ventaneras, tanto en su cobertura escarzana, como en los respaldos re- hundidos de los poyos, probablemente motivado por la salinidad de la arcilla.
En general, y a salvo de análisis cualitativos, se han empleado desgrasantes micáceos de considerabie--gi@áYiú-tornqtría.
Argamasas y hormigones
Los mort'tros empleados tzoto para la cohesión como para el revoque son de buena calidad, paM!,-@@habitual combinación de óxido de calcio y un árido depurado, resistiendo bien los más de quinientos años de intemperie. No obstante, algunas hornadas defectuosas por inadecuado apagamiento han motivado fallos lo- calizados en la argamasa, particularmente en los alrededores de la poterna, y en zo- nas con especial incidencia de humedades como bóvedas de aljibes y zócalos que la absorven por capilaridad.
Madera estructural y mobiliar
Por razones geoclimáticas obvias, la importancia estructural de la madera es modesta en este rincón de Europa, circunscribiéndose casi exclusivamente a alfar- jes, y en cuanto a la mobiliar, dada las circunstancias específicas del caso en estu- dio, tan sólo quedan las huellas de alfarjías, trancas y ranguas.
En Nogales quedan algunos restos de cabezas de vigas en los rnechinales de las entreplantas del homenaje, y obtenida una pequena y bastante deteriorada muestra correspondiente al costado SE de la camareta, entre la 5a y 6a planta, resul- tó ser Pinus sp ... 1111, muy probablemente de origen comarcal y fecha coeva a la fá- brica.
(1 8) identificación realizada por la Dra. Paula Ruda¡¡, del Jodrell laboratory, en los Reales Jardines Botánicos de Kew, Gran Bretaña.
Metales
En la actualidad no se dedetectan más especímenes metálicos claramente sin-. crónicos con la construcción de¡ castillo que los correspondientes leves restos de hierros meteorizados en los alveolos de los encastres de las rejas que protejen los huecos de luz en las distintas plantas de la torre de¡ homenaje. Extraída una mues- tra en la jamba derecha de la ventana SE en la cámara principal (3a planta), y proce- diéndose a un reconocimiento de la misma en los laboratorios de la Fábrica de Arti- llería de Sevilla"'), se comprobó su naturaleza esponjosa dado el avanzado proceso de corrosión en el acero forjado de la reja, con una pérdida de densidad desde 7'8 a 4'2, sin detectarse rastro alguno de plomo, como en principio cabría pensar, para cobijar el encastre en los alveolos, afianzando su fijación y absorviendo las dilata- cione@'s por oxidación.
Soga, canto, tizón, llagas y juntas
El módulo latericio responde al tipo «morisco,,, habitual en toda nuestra baja edad media, así como la desproporción entre llagas y juntas.
A título de muestreo comparativo, damos las medidas en tres sectores:
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EJES POTERNA MERLATUF(A PUENTE RIVERA.-, NOGALES Soga 24/26 28'5/29"S 27'5/30 crn Tizón 11/12 12-14 / cm 12'5/ 1 3'5. Canto 4/5 4/5'5 cm Llaga c. 1/2 1/2 1/115 cm Junta c.2'5/4 2'5/4'5 2/3 cm
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En cuanto a los sillares graníticos, aparecen a soga y tizón en las esquinas de¡ homenaje, que a su vez presenta los ángulos cuidadosamente-achafianados. Estos sillares están levemente meteorizados, resaltando someramente por ello las llagas y juntas. .t.
(1 9) Por medio de¡ Tte. Coronel don Alfonso Barón y Rojas-Marcos, Doctor-Ingeniero de Armamen- tos y Jefe de Innovación Tecnológica en dicha Fábrica de ArtilleCia, de la Empresa Nacional «Santa Bárbara» de Industrias Militares.
Glyptografía y paramentos decorados
No parecen existir rnarcas de cantería, y si bien en el exterior pudiera explicar- se por la causa expuesta en el apartado anterior,, ella no resulta válida en los para- mentos interiores. En cuanto a los grafitos, todos los visibles, sin ser por el momen- to lo abundantes que cabría esperar, responden a visitantes modernos, careciendo de interés arqueológico.
En cuanto a los paramentos decorados, no alcanzan en Nogales la profusión que en otras fortalezas de la familia Figueroa en la misma zona y época, como Feria y Vilialba de los Barros. No obstante, se han conservado algunos revestimientos con decoración geométrico curvilínea, particularmente en la cobertura piramidal
de la meriatura de¡ hom- enaje (paL-sa.@£.z t> @r,cunferencias t¿ir,<Yentes), y en el cuadran- te NE del cubo de Ranqueo n}cli'dional (lace-@k,-a y llagueado asimétrico de mampues- ntos, iS tos). Dichos eleme Irffo con lo@Sy-@eci os latericios para el somero vuelo ex- terno del adarve, y la a 'es mencioq"a"da cob tura piramidal de los merlones, cons- tituyen las escasas co sionq M@?"n'udejari local subyacente.
CRITERIOS ESTRUCCTURALES SISTEMÁTICA FUNCIONAL
Compartimentacicín de la defensa
En función de la escasa superficie del Nogales medieval, la compartirnentación de su defensa no alcanza excesiva complejidad. A pesar de ello, se distinguen cua- tro elementos sucesivos y/o autónomos: la iglesia de San Cristóbal. la cerca urba- na, la camisa con sus cubos angulares y, por último, la torre del homenaje, único reducto realmente autosuficiente. La modestísima entidad de la cerca urbana debe- ría provocar una rápida ruptura del dispositivo general, aislando al primer elernen- to de los dos últimos, que son los que presentan verdadera personalidad poliorcéti- ca. Por tanto parece lógico suponer que la misión de la cerca era la de disuadir de pequeños golpes de mano, y en el caso de ataques de mayor envergadura, resistir el tiempo suficiente corno para permitir refú' iarse a los habitantes. con algunos ense-9 res y víveres en los reductos de ambos extremos, NW y SE. Otra misión no parece lógico atribuirle a la cerca urbana por su ya citada modestia, tanto en los materia- les, que hace que presente el muro completamente deshojado, ctianto por la virtual ausencia de flanqueo, y la presumible cortedad de alzada. La entrada la tenía apoyándose en el costado septentrional del ábside de San Cristóbal, y los testimo- nios heráldicos subsistentes permiten fecharla en la etapa Figueroa-Manuel (vide 6.2.).
Resguardo de aproches
En principio, únicamente se detecta en tal sentido la existencia del foso ya mencionado (3. l.), si bien, superficialmente, tan sólo en los costados SW y SE; en el primero de ellos con una anchura media de 5'50 rn y en el segundo de unos cin- cuenta centímetros menos. Dicho foso se salvaba por medio de un puente levadizo en la mitad derecha del sector SEE, del que aún se conserva un fragmento en gra- nito del gozne izquierdo para el eje horizontal. El deterioro de la superestructura a nivel del adarve dificulta la identificación del mecanismo de elevación, pero que en
cualquier caso debió ser de twps 1 Qrqs y no de contrapeso balanceado. El mecanismo se accionaría desde el -tra@j¿s de la severa.
Elementos de flanqueo
Dada la uniformidad y moderación de su perímetro, el castillo de Nogales pre- senta una articulación de fianqueo simple pero eficaz, basada principalmente en sus cuatro cubos angulares y, para las embocaduras del puente levadizo y la poter- na, en la adecuada inflexión de derivas y derrames en saheteras y cañoneras. Los ángulos muertos existentes están parcialmente compensados por la presencia de la cava y el atalutamiento basa¡ de los lienzos, alarnbor que en algunos casos actúa de contraescarpa. La inflexión en la deriva de las aspilleras se percibe claramente en la cara interna del pretil de los cubos, para el control del camino de ronda y la liza.
Control de la vertical
En este punto, el criterio pollorcético de Nogales es sorprendentemente arcai- co para su época, y resulta extraño que en una fortaleza de nuevo diseño y cons- trucción, de mediados del siglo XV, no se oponga más reparo que una ladronera para el acceso al homenaje, al nivel del terrado, y una buhedera en el pasadizo del puente basculante (45 cm 0). Además, el buen estado de la fábrica permite compro- bar la inexistencia de huellas de otros artilugios más perecederos como cadalsos o escaraguaitas.
Cierre y defensa de huecos y vanos
Respecto a las puertas tanto exteriores como interiores y a las ventanas de cierta luz, siguierxdo lo habitual'se cerraban con dos hojas, claramente indicadas por las ranguas graníticas subsistentes. Las aspilleras de más de un pie de anchura estaban protegidas igualmente con rejas de hierro acerado, siempre alojadas en el sofito de jambas y dinteles, sin vuelo alguno por tanto. Al parecer, el encastre se ha- cía en seco, sin cobija de plomo en los alveolos (4.S.). Todas ellas han desaparecido. La ventana cubierta de arco cm), la mayor de¡ castillo, estaba protegida por una reja d es y un macho vertical, de cuadra- dillo de 30 mm.
a Las dobles hojas e la e I's más co cometidas, puente levadizo y acceso al homenaje, quedaba loqueadas por ¡pie dispositivo de barrones superpues- tos, de los que se conse os mechinales para su deslizamiento. Res- pecto a las defensas laterales y verticales de estos huecos, ya se mencionaron en 4.3. y 4.4.
Resulta curiosa la disposición adoptada con las ranguas excavadas en los alfeí- zares de las ventanas en la torre de¡ homenaje, pues para facilitar el encastre de¡ pi- vote de¡ eje se le excava un canalillo en codo, que debía ser rellenado con mortero una vez instalada la carpintería.
Merlatura y almenaje
Resulta notable el dimorfismo en la merlatura de este castillo, pues mientras la correspondiente a los cubos angulares y sus adarves intermedios' responde a ú@n modelo evolucionado, con merlones de gran frente y almenas estrechas y con deri- vas acusadas, la meriatura de la torre del homenaje responde a un tipo muy tradi- cional en forma y cadencia, incluso con la cobertura piramidal de corte mudéjar que mencionamos en 4.7.
Respecto a ésta última, el homenaje, a Aufrido considerables destrozos en el parapeto del terrado en estos últimos años, y de los 28 meriones que debió tener, conserva siete, los esquineros de la línea de fachada, y cinco intermedios (cuatro en la SW y uno en la NE). La altura total de este parapeto es de 2'90 m, correspondien- do 1'10 al antepecho y 1'80 al merión. La cadencia corresponde a un módulo habi- tual, alternando 0'70 de vano y 0'95 de macizo, todo ello con un grosor de dos pies.
Salidas alternativas: minas y poternas
La conveniencia que reviste en las fortalezas la existencia de huecos para entradas salidas discretas y poco comprometidas es evidente, a pesar de lo cual en la y mayoría de los casos o nunca existieron o pasan desapercibidas por inaxcesibles en la actualidad. En Nogales aparecen los dos elementos tradicionales, la mina y la poterna. Respecto a la primera, tiene su acceso en el tramo de liza cubierta de¡ SW, en forma de un pozo cobijado en el grueso de] lienzo, de planta cuadrada (90 cm de lado) y cubierto con bóveda escarzana de ladrillo a soga, quedando aislado de la liza con una puerta de dos hojas que conserva las ranguas de granito (croquis de planta:.-G). El primer tramo vertical es de 5'70 m, con bajada por oposición apoyándose en mampuestos resaltados alternativamente. En el punto medio de¡ trayecto se abre hacia el foso una sahetera abocinada con derrame interno. Al pie, un pasaje descendente excavado en la roca nativa, en dirección SWW, colmatado e impracticable a 4'50 m del fondo del pozo ck-á'cee'só de los escombros acumulados. Por tanto, o bien corre bajo e SO hacia algun pu la ladera WSW, o bien tie- ne salida en el'fondo de la cay OY aterradw.,
La poterna en el lienzo aparece en la act deformada y agrandada al haberle sido arrancadas jamás,y umbral de era i o, pero en su origen tuvo 95 cm de luz (croquis: A). El acceso que@ r@avies@a eí muro está cubierto con bóveda escarzana de ladrillo a soga y tizón, probablemente en dos fases. Tuvo dos hojas el cierre, conservando parte de sus ranguas, pero no así, extrañamente, señal de tranca. En su umbral exterior, huellas de canecillos escalonados, quizá para compensar el rele- .¡e de¡ alambor. El umbral queda hoy a un metro por encima de¡ cono de derrubio exterior, pero originalmente su altura debió ser de unos tres.
Incidencia estructural de la artillería pirobalística
Como es lógico dada su fecha de construcción ex novo entre 1458-1464, recoge este castillo las modificaciones imprescindibles ante el perfeccionamiento de la artillería pirobalística, perfeccionamiento que tuvo su principal y, por el momento, casi única aplicación en la poliorcética, por medio de los trenes de sitio. Su reflejo en Nogales se manifiesta en la generalización del alamborado, en la existencia en !os cuatro frentes de la camisa de verdaderas cañoneras al nivel de la liza, aunque le¡ modelo circular y no del más funciona¡ de -buzón-, con amplia deriva, y, por último, hasta cierto punto, en la escasa altura de la camisa, compensada por la existencia de cava.
Aguada: Captación, conducción, almacenamiento y evacuación
El problema de la aguada, prioritario en el contexto poliorcético, estaba re- suelto en el reducto de Nogales con sencilla eficacia, aún contando exclusivamente con los testimonios actualmente perceptibles.
La elección topográfica impedía sangrar veneros subálveos, por lo que recurrieron a la captación pluvial, y su almacenamiento en aljibes subterráneos. En la lí- nea de la compartimentación defensiva ya esbozada (5.l.), se establecen dos reservas independientes, una de acceso común en el albácar urbano, y otra en la segunda planta subterránea de la torre del homenaje. Respecto a la primera (croquis: D), se trata de una cámara bajo el pavimento contiguo al foso, de planta rectangular (7'60 x 4'64 m), cubierta con bóveda de medio cañón con piementaría latericia, dos arcos perpiaños equidistantes, e intradós enlucido con cal hidráulica y enjabelgado en almagra. En su esquina septentrional presenta un pozo de acceso, rehundido con respecto a los paramentos Interiores (50 x 75 cm), al igual que una trampilla circular (70 cm 0) en el punto medio del eje de clave, trampilla que servía para ex- traer el agua. Recibe igual ro ductos hidráulicos, (tres de 12 cm 0 y otro de 33). Parcialmente relleno de escombros y carroña, presenta aún 2'05 metros libres, que i id 1 cálculo M ac ad, aunque en ningún caso debió ser
mp,
esta inferior a los 80. 0 it,
En cuanto a la ra resen,a, 1 a en la segunda planta subterránea del homenaje, es de meno litros de óptimo teórico), con una planta de 3'80 x 1'64 m, cubierta de bóveda escarzana, enlucido con almagra, y ángulos matados con bordón para la impermeabilización. El acceso y la extracción se efec- túa por una trampilla circular (3'@30 m de profundidad), en el punto medio del eje de clave, presentando igualmente un bajante de suministro en la esquina septentrio@- nal.
En cuanto a la captación pluvial, sólo aparece clara en el terrado del homenaje, que aún habiendo perdido la solería, ofrece escorrentía a cuatro aguas, y dos ¡mbornales por fachada.
Por último, unos dispositivos realmente ,extraños e infrecuentes. Se trata de unas tinajas de cerámica incrustadas hasta el nivel de la boca en el macizo del terrado de los cubos de flanqueo, que fueron inexplicablemente confundidas por Coo- pe @2111 con los accesos a casamatas artilleras. En principio no ofrece más explicación que la disponibilidad en cada torre angular de unas docenas de litros de agua
para combatir o provocar incendios, y o apagar la sed de los guaitas.
(20) COOPER, Edward: Op. cit., vol. 1, p. 315.
Fuegos: cocinado y calefacción
En su estado actual, Nogales no ofrece para este
apartado más testimonio que la chimenea de la cámara principal
de la torre del homenaje, con una boca de hogar, de
1'80 x 1'35 m, con 0'87 de fondo, cubierta con un arco de descarga latericio, a
ti- zón, con tímpano ciego, que protegía a un dintel de madera. El tiro corre
por el grueso del muro SW, aflorando en el terrado con la habitual disposición
en ranura (1'59 x 0'12).- Lógicamente, la ausencia de intensos y duraderos
fríos invernales en la zona explica, hasta cierto punto, la inexistencia de
más chimeneas, como hubiera sido norma en un castillo similar de otras regiones
de Europa.
Hornacinas, tacas, letrinas y poyos
La frecuencia con que en ,e u@áo de 1. la--,casktramentación medieval se recurría a la mampostería para la ej'ecucion de elementos' habitualmente mobiliares, está taso. Así,, té @' p 5.a
bien representada en este nem'o!,-tacas@, en las cámaras de la I.a, 3.a y plantas del homenaje, y e@\,Ia ca"i@areta de esa uotima. Igualmente, todas las venta- .e nas poseen poyos de piedra con su corr@@diente respaldar rehundido en una so- mera hornacina de ladrillo, todo 'e@@rado en el grosor del muro, que suele ser de 2'50 en las diversas plantas y fachadas. Por otra parte, la inexistencia de letrinas en mampostería, carencia frecuente en la mitad sur de la Península, es debido tanto a un clima relativamente suave cuanto a la abundancia de bacinas cerámicas portáti- les, elemento usual del menaje bajomedieval hispánico. En tal sentido sólo podría interpretarse, quizá, un extraño imbornal (mingitorio ?) en el parapeto septentrio- nal del cubo de flanqueo W.
TESTIMONIOS EPIGRÁFICOS Y HERÁLDICOS
Descripción, transcripción, cotejo
Como ya hemos apuntado (I.l.), quizá el mayor interés de este castillo radique en la existencia y óptima conservación de s'e"ndos testimonios epigráficos y heráldi- cos que determinan con exactitud la cronología y patronazgo de la obra.
Sobre la entrada a la torre del homenaje se
encuentra un tablero de caliza de grano fino de 125'5 x 44'5 cm, con un texto
epigráfico de nueve. líneas en caracte- res góticos. Su transcripción,
resolviendo siglas y abreviaturas, es la siguiente:
+ESTA FORTALEZA MA(N)DO FAZER EL NOBLE CAVALL(er)0 LORE(n)@O SUA- R(e)S DE FIG(uer)OA SEÑOR /
DE LA CASA DE VILLALVA E DEL CO(N)SEJO DEL RREY N(uest)RO SENOR FIJO DEL MAGNIFICO SE /
ÑOR COMES SUAR(E)S DE FIG(uer)OA DEL CO(N)SEJO DEL SEÑOR RPEY E MAYORDOMO MAYOR /
DE LA SENORA RREYNA E NIETO DE LOS MUY ECCELE(N)TES SENORES DON LOREN@O
SUAR(E)S DE F TIAGO E DON DIEGO FURTADO DE MEN-(D
O'A
ALMIRA(r)Tl VMW@@ SEÑ VEGA E COMEN@O EL AN(n)0 DEL NASCIMIEN O@- /
DE N(uest)RO X(hrl)P(t)0 DE MILL E QUATROCIE(N)TOS E CINQU(en)TA E OCHO AN(N)OS
E MA(N)DOLA FAZER AQ(u)l -POR LA SALUD DEL PUEBLO E DEFENSA DE SU TIERRA E DE LOS M
ORADOR(E)S DE-(LL@-A
Surmontados al texto anterior, y en sendos
tableros de la misma piedra, apare- cen dos blasones, en escudo
apuntado, el principal con cinco hojas de higuera
en sotuer, y el derecho cuartelada, 1.' y 4.' mano alada
empuñando una espada desnu- da de pomo esférico, 2.' y 3.' león rampante a
izquierda.
En disposición semejante, y en la portada del puente levadizo, otro excelente tablero epigráfico y heráldico (79'5 x 69'5, mármol), rehundido y recercado, en el que aparecen atraillados por el vértice superior dos blasones; a la izquierda las ar- mas ya descritas anteriormente, y a la derecha, partido, dos canes pasantes y cinco estrellas de ocho puntas en sotuer. Bajo ellas una cartera, tres líneas en caracteres góticos sobre rollo extendido de cabos plisados, con el siguiente texto:
- POR - FALLESC(i)M(Ien)T(o): DEL MAGNIFICO SEÑOR DO(n) LORE(N)QO SUA- REZ DE FICUEROA: PRIM(er)0 /
CONDE DE FERIA Q(ue) M(an)DO FAZER ESTA FORTALEZA: LA - MA(n)D(o) ACABAR - EL - NOBLE - CO(n)D(e) DON / --
GOM(E)Z SUAREZ DEFIG(ue)ROA SU FIJO - E ACA130SE AÑO DEL SEÑOR DE M - CCCC - LXIIII: AÑOS /
Aportación y confirmacidn de datos
De los dos testimonios estudiados '. en el primero corresponden las armas de, la izquierda a las llevadas por Lorenzo Suárez de Figueroa y Lasso de Mendoza (tl461), 1 Conde de Feria, las de la'derecha a su mujer María Manuel, hija de Pedro Manuel, Ricohombre de Castilla, 11 Señor de Montealegre, y de Juana Manrique(111. Como pormenoriza el texto epigráfico subyacente, el 1 Conde era hijo de Gome Suárez de Figueroa y Mesía (tl429), Señor de Nogales, Zafra &, Mayordomo Mayor de la Reina Catalina de Láncastep..v.:@-t@lvira Lasso de Mendoza, hermana del 1
je
e Marqués de Santillana y,Senora la Véáb@,,Oija del Almirante de Castilla Diego
Hurtado de Mendoza yde su segunda-.nigier Leonor Lasso de la Vega. Su abuelo paterno, también reco¿ido en la inscripción de marras, era Lorenzo Suárez de Fi- gyeroa, veintidós años'@Maestre de Santiago (,ólecto 28-X-1387, tl4O9), e irnpulsor .crel proceso de s"eñorializació de las tierrasde la baja Extremadural"), y quien com- pró Nogales en junio de 1 iquez, por 80.000 mrs 1231 , aunque no fuera hasta sesenta y tres años después su nieto homónimo quien iniciara la construc- ción del castillo.
Respecto al segundo testimonio, morfológicamente más moderno, formalmen- te menos austero, más cortesano, explica la culminación de las obras, llevadas a cabo por el hijo de quien las inició, seis años después, a tenor del documento epi- gráfico. Góme Suárez de Figueroa y Manuel, 11 Conde de Feria, Capitán General de la Frontera de Extremadura, y Alcaide de Badajoz (tl5O5), tiene sus armas a la iz- quierda, encadenadas a las de su primera mujer, Constanza Osorio, hija del Conde de Trastámara y de Isabel de Rojas.
De la ubicación de estos documentos parece deducirse que la construcción de la fortaleza se efectuó desde dentro hacia fuera, comenzando por la torre del home- naje, de diseño más arcaico por su elevación y merlatura-m!.idéjar, para terminar en
(21) FIGUEROA Y MELGAR, Alfonso: Estudio histórico de al_qunas familias españolas. Madrid, 1965. Vol. 1, pp. 257 s. Aparece, inadecuadamente recogido, en SOLAR Y TABOADA, Antonio del / CIADONCHA, Marqués de: Piedras armeras de la provincia de Badajoz. Badajoz, 1930-1931, p. 47.
(22) MITRE FERNANDEZ, Emilio: Evolución de la nobleza en Castilla bajo Enrique 111 (1396-7406). Valladolid, 1968. pp. 174 ss.
(23) Quizás influyeran las dificultades políticas de la familia Enriquez para con los Trastámara, en función de su vieja filiación petrista, además de la peligrosa proximidad de la frontera portu- guesa, que podría ser cubierta por las rnesnadas santiaguistas de don Lorenzo.
Vide: MAZO ROMERO, Fernando: Los Suárez de Fi_queroa y el Señorío de Feria en «Historia, Insti- tuciones y Documentos», t. 1, Sevilla, 1974. p. 131.
la camisa exterior, plena de concesiones a la poliorcética pirobalística. El mismo criterio heráldico de los testimonios es sensiblemente más moderno en el segundo que en el primero.
Aunque en la mayoría de los casos los textos epigrácicos similares a estos han desaparecido de las fortalezas, aún quedan conspicuos ejemplares correspondien- tes a los siglos XIII (Torre de Don Fadrique en Sevilla, y en Albaida de Aljarafe), XIV
Porcuna, Jaén; El Carpio, Córdoba; Zafra,
..;y XV (Torre de la Algaba, Sevilla, Bada- joz.
TESTIMONIOS COMPLEMENTARIOS
Hallazgos casuales de diversa índole
La falta de u do y moro tudio sobre el terreno ha impedido n co
aportar datos sigriiiriciait9c S al respect ante, resulta sorprendente la abun- dancia de fragmentos eráLnLco,:Dd'4iieí -y fractura vieja, en las laderas inrne- 1 1 1 larrnente en sus co 1 d'atas al castillo, parti os occidental y septentrional. Aun- que pendiente de estud hos res den al menaje común tardomedie- val, tanto juagueteado com staca por su extemporaneidad un frag- mento de borde, cuenco o plato carenado de gran diárnetro, con decoración geomé- trica exterior, propia de¡ área portuguesa del Bronce geométrico orientalizante (si- glos IX-VII ?). La explicación de su presencia en el relleno de una cava de la segun- da mitad del siglo XV puede venir dada por un documento en el que al glosar la re- fundación de Nogales por los Figueroa en 1448, en su nuevo emplazamiento del ca- bezo de la Atalaya de Nogales, explica que «cuando comenparon a abrir las Ipanjas para las casas que paresqio ende alrrededor por la corona del cabelo uno comuro @imiento de piedra que se mostrava aver seydo a manera de cortijo o fortaleza, pero era tan antiguo que en,@ima de tierra non se paresqia ya synon en pocos lo- gares»
Leyendas y tradiciones locales
En ocasiones, el acerbo popular de tradiciones localbs ery torno a una fortaleza medieval, a pesar de su, en general, monótona uniformidad, aporta datos curiosos dignos de ser rastreados documentairnente. Así, en Nogales se suele afirmar que el
(24) Archivo de los Duques de Medinaceli, Sección Feria, 58-1 S. Vide nota siguiente.
actual asentamiento no es demasiado antiguo, y que ,cuando los moros» estaba más 4bajo, cerca de la rivera, todo lo cual tiene un cierto fundamento, como se d e- duce del apartado anterior (7.l.). Efectivamente, el antiguo emplazamiento, entre el Rivera de Nogales y arroyo Alguacil (regato de la Bejarana ?), resultaba insalubre (paludismo ?) y había quedado reducido a dos vecinos. El 30 de mayo de 1448 pro- cedió Lorenzo Suárez de Figueroa a una nueva fundación para treinta vecinos en la cúspide de un cabezo inmediato, con la idea de en su día labrar una fortaleza de co- bertura, como de hecho ocurrió diez años más tarde, lógica consecuencia de su po- sición comprometida frente a Portugal. Medio siglo después el vecindario se había cuadruplicado, derramándose extramuros, ladera abajo, hacia el SE, arrabal que por su mayor comodidad topográfico se afianzaría, abandonándose por completo el emplazamiento de la repoblación de 14481111.
CONCLUSIONES
Consideraciones valorativas
Por las tres razones expuestas en el apartado 1.1.1. el estudio de la fortaleza de Nogales puede resultar de singular inte e . momentáneamente ais- lada, del estado de funcionalidad en ea de la ¡feria castellana a co- mienzos de la segunda mitad del si XV, xi > . -s consideraciones a los criterios estructurales en la arquite t raid astr t de la Castilla de Juan 11 y Enrique IV.
Dado su infrecuente buena conservas n, se fa úti completar el conocimiento del reducto precediendo a una labor de cuidadoso desescombre y/o metódica exca- vación en la cava, la mina, el pozo inicial del cuerpo de escalera del homenaje, el al- jibe del albácar, zonas puntuales en las caras internas y ekternas de la cerca urba- na, v en las tinajas incrustadas bajo el pavimento,latericio coevo del terrado de los cubos de flanqueo; particularmente en los tres primeros sectores enumeramos. Igualmente resultaría conveniente un levantamiento topográfico y planimétrico del reducto, segregando los aditamentos posteriores, como el cementerio y las escasas y poco afortunadas labores de ,acondicionamiento,, emprendidas en los últimos años en el castillo propiamente-dicho (patí'n'del puente elevadizo,.peidaños en la es- calera del homenaje, etc.).
(25) MAZO ROMERO, Fernando: El Condado de Feria (7 394- 7 505). Badajoz, 1 980, pp. 209 s., y D' NI' 26.
Estado de conservación. Perspectivas de futuro
Como ya hemos reiterado en diversos apartados de¡ informe precedente, el es- tado de conservación de¡ castillo es excepcionalmente bueno bajo cualquier punto de vista, máxime si recordarnos que lleva completamente abandonado varios siglos (fines del XVI ?), en la inmediatez de una población en crecimiento urbanístico, y por lo mismo con necesidad de materiales de construcción, y en un país que en lo que va de siglo no se ha disti 1 nte, por su respeto al patrimonio histórico-artístico.
..Z 0
La fábrica está san y ni 1 e) ligadas ni 1 muros de carga presentan grietas
peligrosas por dilatacio s e; brrimi t asiento, ni humedades cenitales o por capilaridad. La arga sa mantie fragüe, y el grado de descomposi- ción superficial meteórica os es tenue; no obstante, se aprecia en algunas zonas puntuales una pulverización de los ladrillos, probablemente a causa de alta salinidad en la pasta arcillosa para determinadas hornadas.
Paradójicamente, quizá sea su buena conservación lo que mueva a temer más por sus perspectivas de futuro, pues facilita cualquier reutilización inadecuada del inmueble, a tenor del peregrino criterio de rentabilidad social» que suele presidir las actuaciones sobre el patrimonio monumental por parte de las instancias oficia- les, criterio que ha llevado a enmascaramientos y alteraciones fundamentales.
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Extremadura en la Edad Media: "El Condado de Feria"
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Fragmento del trabajo completo premiado por
la Junta de Extremadura en sus premios Joaquín Sama de 1977.
Por Agustín Torres Leal |
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Premios Joaquín Sama 1997 a la Innovación Educativa
Las localidades de La Parra y La Morera, poblaciones asentadas entre sierras, dónde abundan bellos parajes cubiertos de encinas y olivos, serán paso obligado en nuestro recorrido antes de llegar a Nogales dónde haremos otro alto en el camino para visitar su hermoso castillo.
Para alcanzarlo, hemos de subir por sus empinadas calles dispuestas de forma escalonada en la misma falda del Cabezo del Atalaya. Allí en lo alto del cerro asoma la fortaleza con su espectacular torre del homenaje de treinta y cinco metros de altura.
A partir de la donación real, el Primer Señor de Feria, Gomes Suárez de Figueroa, comienza una política de adquisiciones en un afán de dar una base territorial al señorío.
La primera de estas adquisiciones va a ser Nogales, comprada por el señor de Feria a los albaceas de doña Leonor Enríquez, junto con unos terrenos en Zafra, La Parra y Badajoz, por ochenta mil maraveríes.
Nogales estaba situada en un lugar insalubre, entre dos arroyos, Algüacil y Nogales. Las malas condiciones higiénicas habían provocado el abandono de los pobladores de la villa, hasta el punto de que en 1448 su población había quedado reducida a dos familias. No convenía al segundo señor de Feria, Lorenzo Suárez, esta situación, no sólo por lo que significaba de cara a unas pérdidas económicas, sino sobre todo porque al ser la más occidental de sus posesiones al sur de Guadiana, y por consiguiente la más próxima a Portugal, era el lugar de paso obligado por dónde podría producirse la invasión de sus estados en caso de conflicto con el vecino país y este flanco occidental del señorío estaba desguarnecido.
Por esta razón, el 30 de mayo de 1448, Lorenzo Suárez procedió a una refundación del lugar de Nogales, situándolo en un cabezo llamado El Atalaya de Nogales, dónde podían caber unas treinta viviendas y en cuya cumbre pensaba algún día edificar una fortaleza que protegiera a la población y que sirviera de muralla para sus estados de cara a Portugal. Los nombres de los tres primeros pobladores de esta nueva villa se nos han conservado (Alonso Muñoz, Afón Martín del Escoba y Antón Estevan de Villanueva) y el señor de Feria les proporcionó el dinero necesario para la construcción de sus nuevos hogares.
El señor de Feria procedió a la refundación de Nogales situándolo en el cerro del Atalaya y con el propósito de edificar un castillo en lo alto que sirviera para dar protección a los vecinos en época de guerra.
Pronto se establecerían otros pobladores pues posiblemente muchos de los vecinos que habían abandonado años atrás la antigua Nogales y que continuaban teniendo sus propiedades y bienes en su término, retornaron; y en el año 1456 Lorenzo Suárez comenzó la construcción de una fortaleza que años después terminaría su hijo y sucesor Gomes Suárez II.
En el año 1456 Lorenzo Suárez comenzó Ia construcción de esta fortaleza que cuatro caños después terminaría su hijo y sucesor Gornes Suárez II.
El Castillo de Nogales tiene unas características muy singulares ya que fue proyectado y construido a la vez que la parroquia y el aljibe exterior, para componer un común reducto amurallado de gran originalidad.
Su cuadrada torre del homenaje, de tres pisos abovedados y sótano, está protegida por una muy próxima y baja barrera, también cuadrada, cuyos cuatro ángulos defienden fuertes torreones cilíndricos más altos que el adarve.
La disposición interior de la torre principal también se ve en la del castillo de Feria, posiblemente del mismo arquitecto, al ser fortalezas muy cercanas, hechas en los mismos años y para un mismo señor.
El Castillo de Nogales es una obra cuyo fin era el repoblamiento del lugar. Así lo expresa claramente la inscripción situada sobre la puerta de la torre del Homenaje. En ella puede leerse lo siguiente:
"El castillo de Nogales, situado en lo alto del cabezo del Atalaya, era la más occidental de las posesiones de los señores de Feria y por consiguiente lugar por donde podría producirse la invasión de sus estados en caso de conflicto con Portugal".
"Esta fortaleza mando facer el noble cavallero Lorenço Suarez de Figueroa, señor de la casa de Villalba, del consejo del rrey nuestro señor, fijo del magnífico señor Gomes Suarez de Figueroa, del consejo del señor rrey e mayordomo mayor de la señora rreyna, e nieto de los muy eccelentes señores don Lorenzo Suarez de Figueroa, maestre de Santiago, e don Diego Hurtado de Mendoça, almirante de Castilla, señor de la Vega, e començose año del nasçimiento de nuestro Salvador lhesu Christo del mill e quatroçientos e çinquenta e ocho annos. Mandola fazer aqui por la salud del pueblo e defensa de su tierra e de los moradores della ".
Queda bien clara la intención urbanística de Suárez de Figueroa cuando antepone con especial énfasis su particular interés en la salud de las gentes de Nogales. Primero se construye el pueblo en aquel escogido lugar por la salubridad del nuevo asentamiento. Segundo, por la mejor defensa de la tierra y sus productos, las cosechas, de ataques de enemigos; y tercero, por la mejor protección de los moradores de los campos, que allí podrían encontrar resguardo de las gentes de armas que reiteradas veces asolaban todos los alrededores.
Al comenzar el siglo XVI, Nogales tenía ya 114 vecinos; esto prueba el acierto de la política poblacional de los Suárez de Figueroa. Lorenzo Suárez, que debió poner un gran interés en la fundación de este nuevo lugar, no llegó a ver realizadas sus ilusiones y moriría en 1461, años antes de la terrninación del castillo (1464). Sobre la puerta principal, otra larga inscripción nos lo recuerda:
"Por fallescimiento del Magnifico Señor Don Lorenzo Suarez de Figueroa, primero conde de Feria, que mandó facer esta fortaleza; la mando acabar el noble caballero Gomes Suarez de Figueroa, su fijo, acabose en el año del Señor 1464 años"
Los escudos que aparecen sobre esta inscripción son: los de Figueroa-Manuel, padres de Gomes Suárez II, a la izquierda, y los de Osorio-Rojas, su mujer, a la derecha.
Tras reponer fuerzas y descansar junto a la ribera de Nogales, aquella que en el pasado fue testigo del abandono de los vecinos debido a la poca salubridad del lugar, abandonamos esta hermosa villa dirigiéndonos hacia nuestra localidad de partida no sin antes pasar por otros dos pueblos distantes entre sí a penas dos kiló- metros, y que también pertenecieron al Condado de Feria: Almendral y Torre Miguel Sesmero.
Una revuelta nobiliario se produce en contra del monarca Enrique IV. Gomes Suárez II permanece fiel a él. Y en junio de 1465, una nueva merced premiaba la fidelidad del conde. Las villas de Almendral y Torre de Miguel Sesmero, junto con la Sierra de Monsalud, fueron separadas de la jurisdicción de Badajoz e incluidas en los estados de Feria.
Tras luchar en favor de los Reyes Católicos durante la conquista de Granada, el señor de Feria retorna a sus estados, permaneciendo en el alcázar de Zafra los últimos años de su vida. A su muerte en 1505, le sucede su hijo Lorenzo Suárez II, con el título de tercer Conde de Feria. En este momento, doce poblaciones componían El Condado de Feria: Zafra, Feria, La Parra, Oliva de La Frontera, Valencia del Mombuey, Nogales, Vilialba (en su término habían aparecido tres nuevas aldeas: Corte de Peleas, Santa Marta y Solana), Morera, Alconera, Salvaleón, Almendral y Torre de Miguel Sesmero. Todas ellas formaban un bloque homogéneo al sur del Guadiana y recostadas sobre las sierras de La Calera, María Andrés, Monsalud, Castellar y Alconera, salvo Oliva y Valencia, que separadas del núcleo feudal se encontraban situadas en el ángulo suroccidental del obispado de Badajoz. En conjunto, el área jurisdiccional del condado superaba las 100.000 hectáreas y en ellas habitaban en estas fechas casi 20.000 vasallos.
El poco más de un siglo el Condado de Feria, superaba las cien mil hectáreas, convirtiéndose en uno de los estados señoriales más importante de todo la Edad Media.
Y así concluye nuestra larga jornada recorriendo los territorios de¡ antiguo Condado de Feria y visitando algunos de los lugares más destacados en la historia de este estado nobiliario.