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| HISTORIA LOCAL |
La población se halla erigida en un enclave estratégico de
notable significación, como avanzada del Señorío de
Feria, compuesto por Feria, la Parra y Zafra,
frente a los dominios de Badajoz y los llanos de Olivenza, que se
extienden por el flanco de la frontera con Portugal.
Desde su privilegiado emplazamiento Nogales domina así una encrucijada cuyos amplios horizontes se prolongan en todas las direcciones.
Según algunas fuentes, la primera fundación del pueblo data del año 1.340, cuando es objeto de unas transacciones entre Lorenzo Vázquez de la Fuentseca y el rey Alfonso XI, que a su vez lo dona a Don Pedro Carrillo, y éste ultimo lo empeña a Enrique Enríquez el Mozo, quien se quedaría con la propiedad en 1.344 por impago del préstamo (40.000 maravedíes).
No se conoce con exactitud la entidad poblacional de Nogales cuando fue comprada, aunque cabe estimarla reducida a juzgar por el escaso precio pagado. Pocos años después contaba tan sólo con dos vecinos.
Los herederos de Enrique Enríquez el Mozo, después de litigar con Diego Martínez
de Cáceres ante la audiencia de Valladolid, en 1.395 venden Nogales al primer
señor de Feria, Gomes, hijo del Maestre de Santiago Don Lorenzo Suárez de
Figueroa.
El 30 de mayo de 1448, según consta en el documento que se guarda en el Archivo de la Casa Ducal de Medinacelli, el asentamiento, hasta entonces emplazando en la parte baja del cerro, fue refundado sobre el cabezo o atalaya de Nogales, por Lorenzo Suárez de Figueroa.
| PATRIMONIO |
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Este imponente castillo, que dominaba desde la altura el amplio territorio circundante, constituye desde entonces el símbolo más significado de la población y su monumento más representativo. Edificado con fuertes muros de piedra de más de 2 m. de espesor, se trata, según Mélida, "por la regularidad de su traza, por su buena construcción, y hasta por su belleza arquitectónica" de uno de los mejores castillos de la provincia.
Su recinto
exterior presenta planta cuadrada, compuesta por cortinas almenadas, con cubos
cilíndricos, también almenados en los ángulos. Originariamente esta
estructura estuvo rodeada por un foso que se salvaba por medio de un puente
levadizo, hoy desaparecido. Por esta razón, la puerta de acceso aparece hoy a
media altura de la muralla, como si fuera una ventana. Centrada en el interior
de esta primera cerca se
alza una formidable torre, de planta también cuadrada, de 13 m. de lado
Iglesia Parroquias de San Cristóbal
La iglesia
parroquias de San Cristóbal, inmediata al castillo, es una construcción de
medianas proporciones y
sencilla arquitectura, originaria del siglo XV, ejecutada en mampostería,
ladrillo y sillares, con actuaciones de época posterior. Consta de planta de
una sola nave dividida en cuatro tramos, con cubierta de bóveda de cañón
sobre arcos apuntados de ladrillo. La acusada
cabecera poligonal, de dos tramos al interior y semicircular por el exterior,
tiene bóveda de crucería granítica de pesadas nervaduras sobre cornisa de
igual material, con la plementería actualmente pintada de fuerte color añil.
Dos capillas
laterales configuran un crucero, confiriendo al templo planta de cruz latina.![]()
Por el lado de la epístola se
aneja una pequeña sacristía. A los pies, coro sobre soportes. La portada
principal presenta secuencia de cinco arcos escárzanos en sillería con enmarque
de alfiz de mayor amplitud, con dos medallones. La portada del
Evangelio es de arco apuntado más arcaico, de sencilla traza. Diversos escudos
lucen en distintos puntos del edificio.![]()
El retablo mayor es obra de severa estructura clasicista de buena factura. Consta de un sólo cuerpo sobre banco, con destacado ático y pinturas laterales, dividido en tres, calles por columnas corintias. Una gran hornacina central aloja una talla de San Cristóbal, y los laterales otras imágenes de bulto. En el banco figuran pinturas de Apóstoles y Padres de la Iglesia, apareciendo otras cuatro de proporciones semejantes por encima de las hornacinas laterales. La obra está datada entre 1675 y 1683, siendo la arquitectura de Juan de Vargas y las pinturas de Tomás Rodríguez.
Ermita de las Santas Justa
y Rufina![]()
En la calle de San Cristóbal, no lejos de la iglesia, se sitúa la ermita de las santas Justa y Rufina.
Puentes
Dos puente
s de origen medieval se sitúan sobre el
arroyo Nogales en las afueras de la población. Del que se localiza a poniente,
sobre el camino viejo a Santa Marta, en su tiempo compuesto por tres arcos y
un
aliviadero, tan sólo se conservan, y aún así muy modifica dos, los arranques
de los extremos y los tres estribos de ladrillo, sobre los que hoy se dispone un
vado provisional ejecutado con vigas y solera de cemento, con la calzada
quebrada. El que se alza a mediodía, en el antiguo itinerario de Feria, se
trata de realización con destacado interés estratégico en su época, bien
conservado y de notable atractivo formal
en la actualidad. Su fábrica es de mampostería sobre seis arcos de ladrillo de
diferentes proporciones y diseños, con estribos de diamante por el costado de
aguas arriba. Inmediato al mismo, en medio de un hermoso paraje natural, se sitúa
un antiguo molino de rodete.
Fuentes Históricas
Diversas fuentes históricas se conservan asimismo en la población. La más moderna, llamada Nueva, está realizada en ladrillo y consta de cuerpo cuadran- gular y pilón anejo de menor altura. La Fuente Grande, en la que luce una inscripción señalando el año 1610, se sitúa a menor nivel que el suelo, contando con gradas de ladrillo y piedra para descender a ella. La más antigua, conocida como Fuente Vieja, presenta estructura igual que la anterior.
Al final de la calle Calvario se erige un crucero, primitivamente situado a la entrada del pueblo y hoy ya embutido entre el caserío. Está constituido por base cuadrangular de ladrillo formando triple grada, sobre la que se alza un fuste cilíndrico de piedra de dos cuerpos sobre podio prismático, con bola de remate.